domingo, 17 de abril de 2011

Esperando al invierno



Esta noche por fin es la noche. Muchos fans acérrimos de la saga literaria de Canción de Hielo y Fuego llevaban años esperando su adaptación a la pequeña pantalla y tras muchos rumores y cotilleos, mentiras y verdades, ha culminado tan ambicioso proyecto con la primera de las adaptaciones, Juego de Tronos. Canción de Hielo y Fuego es una saga literaria escrita por R.R. Martin. Comenzó a escribir la serie en 1991 y el primer tomo se publicó en 1996. Originalmente planeada como una trilogía, actualmente se espera que la serie sea una heptalogía, ya que tiene cuatro tomos publicados y tres más planeados, de lo cuales tras 6 años de espera, sale el quinto este año.

Recuerdo que intenté leer el primer libro hace ya unos años, pero no me terminó de enganchar así que lo dejé en el olvido. Sin embargo, el año pasado cuando empezó toda esta vorágine de la serie, la curiosidad me volvió a picar así que animada por unos amigos hace un par de meses lo comencé con la firme predisposición de no dejarlo a mitad, porque aunque es un buen libro, el principio se hace muy cuesta arriba (al menos para mí). Tantos nombres, algunos de ellos muy complicados, tantas relaciones familiares, tantas suposiciones hacen difícil tener una imagen en tu cabeza de lo que está sucediendo. Una vez superada esta etapa y cuando ya te has metido en la historia, es inevitable no sentirte atrapada. Sin duda, es difícil innovar en el campo de la literatura y más si se trata de la fantástica, pero Martin lo consigue además por la propia trama, por cómo la ha desarrollado. La estructura del libro es sencilla: los capítulos se dividen por los nombres de los personajes desde los cuales se ve el desarrollo de la acción.

En todo este caos que se ha construido alrededor de la serie ha contribuido HBO ya que desde hace meses nos ha inundado de fotos, poster, imágenes, videos, trailers, incluso un adelanto de 15 minutos. A excepción de  algunas imágenes, el resto de material audiovisual una servidora no lo ha catado. Para alguien que no es muy fan, todo esta publicidad ha podido cansarle, incluso hastiarle, pero para alguien que ha estado años sufriendo la espera, quizás le ha venido bien. De una forma u otra, lo que está claro es que el hype que se ha creado ha alcanzado cotas muy altas, diría que nunca antes se había visto algo así. Y eso en los días que corren puede ser un peligro. ¿Podrá superar todas las expectativas generadas? ¿Se quedará en un quiero y un no puedo?

Mañana estaréis muchos ya embrujados o decepcionados o conformados con la serie. Yo esperaré al miércoles ya que nos reuniremos unos amigos con unas pizzas, unas palomitas y muchas ganas de pasárnoslo bien. Sed buenos y no os pongáis muy pesados con lo buena o mala que es ^^

miércoles, 13 de abril de 2011

Soñando con la música

Esta temporada, estamos sufriendo parones de lo más raro en cuanto a series americanas se refiere así que es buen momento para aprovechar y ver otras series. Como tampoco es que haya mucho tiempo, prefiero escoger series que sepa que pueda ver al menos una temporada completa y si es única, aún mejor. En virtud de este criterio, me he decantado este año por las miniseries inglesas, como la fantástica Downton Abbey, y por las series coreanas ya que hacía tiempo que no veía una y me apetecía. De todas ellas, me llamó la atención Dream High, no sólo por el éxito que había tenido en Corea y en la blogsfera, sino porque es el resultado de juntar dos de mis géneros favoritos: musical y juvenil. Así que me dispuse a verla.

Dream High tiene lugar en la escuela superior de Arte Kirin y sigue las vidas de los estudiantes que aspiran a convertirse en superestrellas. El inicio de la serie nos sitúa en 2018 en la entrega de los Grammy, donde va a ser premiado un cantante o cantantes surcoreano/s que lleva un singular colgante con la letra K. Acto seguido, volvemos al presente y poco a poco nos va presentando a los distintos candidatos a ser ese/s cantente/s. Además de la propia preparación para ser cantantes, nos contarán el paso de la amistad y al amor de los protagonistas.


Tiene las características típicas de todo dorama coreano: triángulo/ cuadrilatero amoroso, personaje femenino con carácter, chico problemático y chico tímidisimo. Pero, ¿qué hace esta serie entretenida? Haber incluido otros elementos como la traición entre amigas, el montaje de las escenas y de la música y una relación amorosa secundaria muy interesante con uno de los personajes más entrañables vistos últimamente en doramas. También lo es la hermana de una de las protagonistas. ¡Qué ricura de criatura! Sin embargo, quizás la serie adolece de un desarrollo de la trama un poco caótico. Con varios saltos temporales, va un poco a trompicones, especialmente a mitad de temporada, como querer desarrollar todo muy rápido para explicar lo sucedido en el inicio de la serie. A pesar de todo, el conjunto global es satisfactorio.

Ahora bien, no puedo pasar sin hablar del final porque aquí es donde ha habido un cambio bastanet significativo - OjO a continuación spoilers!!!-. La romántica que se haya en mí (sí, yo también la tengo, aunque parezca mentira) esperaba que Hyemi se quedase con JinGuk. En eso, reconozco que soy muy clásica. Todo el esfuerzo que hace él para que ella sea mejor demuestre el gran amor que siente. Además su química no se puede compararse con la de Samdong ya que se desprende más una complicidad amistosa que amorosa. Aunque entiendo perfectamente lo que dice Kokoni de Siesdestino sobre ellospodemos ver que HM y JG son amigos que se apoyaron mutuamente en malos momentos y que pudieron sentir algo que la distancia rompió; sin embargo SD es quien estuvo a su lado en todo momento, y es por quien termina desarrollando otros sentimientos", sigo sin que me termine de cuajar. Menos mal que la vena romántica la salvan Jason y Pilsuk. Ellos consiguen una de las historias de amor juveniles más bonitas vistas en los últimos doramas. Además como se ha desarrollado el final me ha parecido totalmente acorde con los personajes. FIN spoilers.

En definitiva, una serie en la que además de los líos amorosos, destaca la música y los bailes. Tiene momentos muy divertidos, aunque haya otros algo empalagosos. La actuación resulta bastante buena tanto en la parte interepretativa como en la musical ya que todos los actores rodaron las los números musicales. Creo que se ha confirmado una segunda temporada y tengo curiosidad de ver cómo la desarrollarán teniendo en cuenta el final de la misma y el horizonte del 2018, ya que no queda claro si seguirán los mismos idols o se tratará de una nueva generación. Estaremos atentos a principios de 2012.


LO MEJOR:
 - Pilsuk (alumna de la escuela) y JinGuk (la hermana de la protagonista).
- Los números musicales, en especial éste, que conforma la canción principal.







LO PEOR:
- El desarrollo de la historia que era algo caótico y por tanto, con algunos capítulos más aburridos.
- La historia familiar de Hyemi, que sobraba un poco.

sábado, 9 de abril de 2011

Ten a tus amigos cerca, pero aún más cerca a tus enemigos

(OjO Si no sabes cuáles son las nuevas alianzas entre amigos y enemigos 
que han surgido en el 2x17 de The Vampire Diaries
no sigas leyendo porque te las voy a contar)

Después de un parón, que nos ha parecido una eternidad, han vuelto nuestros vampiros favoritos y además con un gran capítulo porque tuvimos todo aquello que tanto nos gusta: engaño, traición, giros, nuevos descubrimientos, amor, Damon y su torso, pero sobre todo muchísimas cosas que era algo que empezaba a echar de menos en esta segunda temporada. Por tanto, vamos a ordenar todo lo que ha ocurrido en esta fantástica vuelta de The Vampire Diaries.


Comenzamos con la vuelta de Isobel que regresa... para morir!!! Pero no nos adelantemos. El capítulo empieza como lo dejamos en el último con la visita de Isobel a casa de Elena, mientras una desolada Jenna se encierra en su habitación. Realmente no sé que papel ha jugado en toda esta historia Isobel, más que la de ser un peón sacrificado, lo cual me parece una pena. Isobel le cuenta a Katherine que ha hecho un pacto con Klaus, bueno realmente con alguien de su círculo intimo, para salvarla siempre que le den a la doble y la piedra lunar, que estaba escondida en un sitio que podía pasar desapercibida o no: junto a los jabones en el baño de Damon. Katherine da con ella por casualidad. Mientras, Isobel secuestra con ese amigo intimo de Klaus a Alaric y Katherine despista a todos con el intento de asesinato de John para secuestrar a Elena. Sin embargo, más tarde será la propia madre de Elena quien la salve para llevarla al cementerio donde está su tumba para darle un discursito sobre la parte humana y la parte vampírica.  A todo esto el amigo de Klaus golpea a Katherine para llevársela a ella y a la piedra y llama a Isobel para decirle que puede dejar libre a Elena y es ahí cuando se suicida encima de su propia tumba. Todo muy poético, ¿no? Ya en casa de los vampiros, Damon y Stefan le dan los papeles de la casa a Elena para que los firme y así se convierta en suya. Pero justo en ese momento se despierta John y él y Elena mantienen una interesante conversación.


Mientras todo esto ocurre, Damon, Bonnie y Jeremy acuden a la casa de brujas para intentar encontrar el modo de matar a Klaus sin sacar la daga a Ian. Allí Bonnie se siente como una reina porque es capaz de dominar todo y quizás algo más porque las brujas le empiezan a hablar y a pesar de que Jeremy le pregunta, le dice que ella no sabe nada. Chica, no nos intentes engañar. Sabemos que has oído algo de lo más jugoso. Por fin adquiere todos los poderes necesarios para poder matar a un original, aunque claro, como ya le pasó a su abuela, si utiliza todos los poderes puede morir ella. Y esto me parece bastante factible, siendo que Klaus es tan poderoso, será necesario toda la energía posible. Se antoja una trama interesante y especialmente, si Bonnie llega a morir ya que no nos pensemos que la muerte de Klaus no iba a tener ninguna repercusión en la vida de nuestros protagonistas. Claro que esto son conjeturas mías, pero así ella se podría dedicar a la música o a lo que quisiera y no estar tan intermitente en la serie. Aunque a Jeremy no le guste, parece que Bonnie está decidida a hacerlo. Por cierto, que mientras todo esto ocurre se dan algunos besitos y bufff, lo siento, pero no me termina de encajar esta pareja.


Por otro lado, ¡Matt ha traicionado a Caroline! Quizás ha sido la reacción de descubrir que existen los  vampiros que más me ha gustado, porque les tiene miedo y rencor, no como el resto de personajes que cuando han descubierto la verdad, parece que han descubierto que la Tierra es redonda. Pero, las consecuencias de esa reacción no me han gustado tanto. Con ayuda de la madre de Caroline, consigue saber toda la verdad. Tendremos que ver cómo acaba todo esto. Por fin tienen una trama más interesante que la pura relación amorosa, aunque miedo me da porque ya sabemos que Matt y la sheriff no son especialmente amigos de los vampiros y que además volverá Tyler, ¿no?


Si el episodio hubiese acabado con la muerte de Isobel, la revelación de Bonnie y la alianza entre Matt y la sheriff hubiese estado bien, pero aún nos tenían guardado una sorpresa más, convirtiendo el episodio aún más incréible. El amigo de Klaus está haciendo un truco de magia para que en el cuerpo de Alaric nazca la personalidad de Klaus. Esto sí que no me lo esperaba porque en todo momento supuse que estaba vivito y coleando. ¿O está encerrado en algún sitio de donde no puede salir? Bueno, ya lo descubriremos. Lo importante es que tenemos a Klalaric o como lo queramos llamar. Y ello debe ser muy trascendental a la vista de la cara terrorífica de Katherine.

En definitiva, un gran capítulo en el que han pasado tantas cosas que me he dejado muchas en el tintero, pero tampoco era cuestión de alargar esto porque para eso volvemos a ver el capítulo, ¿no? ^^ Nos queda un final de temporada de infarto con muchos frentes abiertos, aunque sin duda ninguno como el de Klaus. ¡Qué ganas tenía de que volviesen y qué bien me lo he pasado con su vuelta!

miércoles, 6 de abril de 2011

¿Quién mató a Rosie Larsen?

Si ayer hablábamos de que la segunda tanda de estrenos pintaba algo decepcionante, a excepción de Juego de Tronos, me olvide quizás de un proyecto que a priori pintaba bastante interesante y que precisamente ha cumplido mis expectativas e, incluso, las ha superado un poco. Me refiero a The Killing


Basada en una serie danesa llamada Forbrydelsen, The killing narra la historia de Rosie Larsen, una joven de 17 años que es encontrada asesinada. Así iremos viendo a lo largo de los capítulos las personas afectadas por su muerte: sus padres, los detectives del caso y un concejal de la ciudad que acaba vinculado a la víctima. Por tanto, la trama se desdobla en tres aspectos a cual más interesante: el asesinato y su investigación, el dolor de la familia y la carrera política del concejal que podría peligrar.

Lo primero que destaca es que cada episodio cubre un día en la vida de estos personajes y de la investigación (parece ser que al igual que la danesa). En este sentido, el ritmo es deliberadamente lento. Sin embargo, aunque para algunos esto sea un handicap, en absoluto se hace pesado. En ello colabora la ambientación de la serie.  Rodada en Vancouver, nos muestra un Seatlle lluvioso y con niebla que contribuye a la atmosfera fría. En este sentido, The Killing puede parecer un poco fría y distante; sin embargo, creo que va muy acorde con el tono de la serie y la intensidad así como las dudas irán aumentando en el resto de capítulos, aunque la presentación de los sospechosos predispone un poco hacia ellos.


(Sin ser un spoiler exactamente, el siguiente párrafo puede condicionarte el visionado del primer capítulo, así que leelo bajo tu responsabilidad)


Si habías leído la sinopsis de la serie o habías visto los trailers, se sabía perfectamente la muerte de la muchacha; sin embargo, el primer capítulo juega con el telespectador dando falsas esperanzas hasta el descubrimiento del cadáver,  especialmente en los primeros minutos ya que se produce al final del mismo y todo lo anterior sirve de presentación de los personajes en su  vida cotidiana. Ello supone un juego muy agudo por parte de los guionistas y que me ha sorprendido gratamente.
(Fin, puedes seguir leyendo con tranquilidad)
Por otro lado, destaca que la actuación es  buena. Sin ser grandes estrellas, son casi todos conocidos, entre ellos Bill Campbell (que envejece bastante mal, por cierto), Bren Sexton, de la fabulosa Life, Michelle Forbes (In treatment, True Blood, 24). Por otro lado, tenemos a la detective que investiga el asesinato, Mireille Enos, que se aleja bastante de los estereotipos de detective mujer. Pequeña, frágil y vestida con vaqueros y jersey (muy a tono con el tiempo, ¡por fin!), que consigue empatizar rápidamente no sólo con la familia sino con el telespectador, de ahí que se entienda sus dudas sobre como lidiar la investigación policial con su vida familiar, especialmente con el hecho de que se va a mudarse.

En definitva, una apuesta interesante para esta temporada seriéfila. Quizás recuerde a Twin Peaks, pero también es cierto que en los países nordicos son muy dados a este tipo de tramas así que veremos cómo se va desarrollando. Además que cuente con trece episodios también es un punto a su favor, ya que siempre que sigan la serie danesa, entendemos que el misterio se resolverá al final de la serie, aunque siempre pueden modificarlo.
PD. Como curiosidad, me he bajado la serie danesa, que fue recientemente emitida por la BBC. Dudo si verla ahora o antes o de forma simultanea (ya que tiene 7 capítulos más que la americana) así que ya os contaré la experiencia.

martes, 5 de abril de 2011

El caos en la CIA

Si la primera tanda de estrenos de este año, destaca especialmente por ser bastante mediocre (quizás salvo The Chicago Code, de la que tengo pendiente hablar), esta segunda tanda tiene pintas de ir por el mismo camino, a excepción claro del estreno más esperado de este año, Juego de Tronos. Pero vayamos paso a paso. La primera serie a la que le he dado una oportunidad es Chaos, que se estrenó un viernes. ¿Significa algo esto? Quizás a priori no, pero ya pones las antenas en alerta por si acaso.


Chaos  nos cuenta como un recién llegado a la CIA le integra su jefe como topo en un grupo de agentes rebeldes que conocen su misión así que le pondrán las cosas díficiles haciendole novatadas mientras luchan contra las amenazas a la paralización nacional en medio de la seguridad burocrática, la incompetencia generalizada y las luchas políticas internas.

Se encuadra dentro del género spymedy (spy-comedy, es decir, espía-comedia). Incluso el nombre nos puede recordar a KAOS, la agencia de Superagente 86. Y precisamente es eso, una mezcla entre esta serie y Chuck, pero sin tanta ambición, porque si algo me dejó el piloto fue esa sensación de quedarse a mitad camino entre algo entretenido y divertido o una serie mala. Comenzó el capítulo bastante bien con toques humorísticos que sin embargo, se fueron diluyendo a lo largo del episodio ya que se fueron entremezclando con un tono más dramático. Parece que no quieren apostar por ninguno de los tonos y precisamente ahí radica su fallo. Como drama no funcionará; sin embargo, como comedia, puede llegar a ser bastante entretenida si consiguen explotar ese lado.  

No obstante, será preciso lidiar con sus personajes y aquí creo que es donde tengo el mayor problema. Por un lado, tenemos al protagonista, interpretado por Freddy Rodriguez, al que se me hace díficil verlo en este tipo de papeles, tras verlo en Six Feet Under. Su inexpresividad, que vendría acorde con la parte espía, dificulta las partes más cómicas del episodio (incluso, las románticas...). Por otro lado, el grupo de espías rebeldes tampoco termina de cuajar ya que no se aprecia mucha química entre ellos, aunque intenten mostrar los distinos papeles típicos (el guaperas, el rarito, el serio).

En definitiva, sin ser un mal capítulo del todo, tampoco es una maravilla. Consigue no espantar, pero tampoco enamorar. Le daré una oportunidad más y si deciden apostar por el humor de forma seria, quizás sea un buen entretenimiento, de otra manera, se quedará en el cajón de las olvidadas.

sábado, 2 de abril de 2011

¿La tocarás otra vez, Shonda?

(OJO. Aquí ya hemos escuchado y visto el capítulo musical de Anatomía de Grey
así que a continuación vas a leer spoilers del 7x18)

Música y series son como lo salado y lo dulce. A veces casan muy bien y otras no volverías a probar esa combinación. Hay gente que de partida ya no le gusta esa mezcla; a mí, por el contrario, me encanta. Está bien en experimentar e incluir capítulos musicales en las series. Así el año pasado, tuvimos una semana musical en FOX, en las que hubo series (Fringe) que hicieron grandes episodios con otras que bueno, digamos, que podían haber explotado algo más (House). Este año no hay como tal esa semana, pero ya hace unos meses, se oyó la idea de Shonda de hacer un capítulo musical. Al principio, me pareció muy buena idea porque cuando más disfrutó de Grey y cia es cuando Shonda se desmelena tanto que nos preocupábamos por su salud mental o por las hierbas que toma. Y por fin, esta semana nos llegó el resultado.

Aún impactados por el accidente de Callie y Arizona, tras pedirle ésta matrimonio, nos encontramos con un episodio poco usual y muy arriesgado ya que son pocas las líneas de diálogo y muchas las canciones. Por este lado, vienen mi queja ya que tantas canciones en tan poco tiempo al final pueden hacerse un pelín pesado. Que lo diga yo que soy una amante de los musicales... Pero al margen de eso, que tampoco ha sido un sufrimiento, que conste, han conseguido hacer creativamente un capítulo muy bueno, especialmente en cuanto al montaje de las escenas. Utilizar la música para aligerar el peso dramático del accidente de Callie y Arizona es un buen recurso, ya que se consigue de esta manera no ser tan melodramática como el momento pudiese exigir. Sin duda la elección de las canciones ha sido de lo más certera, ya que ha sido acorde tanto con la banda sonora de la serie (incluso creo que alguna ya la habíamos escuchado) como con las distintas escenas o sentimientos que nos querían mostrar. Aunque ha sido un WTF constante, el mayor ha sido cuando Callie abandonaba su cuerpo y en forma de alma cantaba, aunque de esta manera, Callie podía cantar con más libertad, porque haberla visto mover los labios solamente hubiese sido aún más surrealista.

Pero todo ello hubiese sido un fracaso si el capítulo no hubiese sido liderado por mi personaje favorito, la Dr. Callie Torres. Sara Ramírez, ganadora de un Tony, demuestra tener unas grandes aptitudes musicales. El resto del plantel consigue al menos no estropear las canciones y eso ya es suficiente. Y eso se nota en que, a excepción de Kevin McKidd (Owen) y Chandra Wilson (Bailey), el resto sólo canta alguna frase.

Apagando las canciones y centrándonos en las historias, como es obvio, todo el protagonismo se lo lleva Callie . Todos intenta salvarle la vida a ella y al bebe, incluso llega Addison para intentar ayudar (lo cual me ha parecido algo forzado). Surgen encontronazos entre Mark y Arizona, ya que ambos quieren tomar cualquier decisión relativa a Callie. Por otro lado, volvimos a tener un momento ascensor tan típico de Meredith y Derek. Ahí le confiesa Meredith sus celos hacia el embarazo de Callie. Ya era hora que esta mujer demostrase algo, que un aborto y sus dificultades para quedarse embarazada son situaciones dolorosas que hacen mella y hasta ahora parecía que Meredith era un robot. Su hermana, Lexie, tampoco quiere demostrar sus verdaderos sentimientos, ya que todos sabemos que sigue enamorada de Mark así que el triángulo de Lexie, Mark y Jackson dará mucho que hablar. Finalmente tenemos lo que a priori tiene pinta de ser una buena trama. Christina y Teddy de enfrentan a causa de cómo querer salvar la vida a Callie. Ello provoca que Teddy se muestre arrogante y altiva ya que no puede soportar que Christina pueda ser mejor que ella así que le dice una serie de mentiras como que Christina ya no quiere escuchar y que por eso ya no le puede enseñar más (aunque algo de razón sí tiene). Teddy tendrá que lidiar no sólo esto, sino también con su matrimonio y es que espero que tengamos más trama ahí.

En definitiva, Song Beneath the Song es un capítulo totalmente distinto, con mucho drama que es apaciguado con las canciones. Una experiencia distinta y única, un "pelín" extraña, pero que en líneas generales ha salido satisfactorio. Ahora sólo me queda esperar a que Shonda se lance de nuevo a la piscina y haga otro, porque este capítulo consiguió muy buena audiencia y el disco ya está en itunes y se espera buena recaudación, pero algo más movido porque he echado de menos alguna canción más movida y haberlos visto bailar y cantar. Eso sí, no con tantas canciones y algo más de diálogo e incluso de humor. 

miércoles, 30 de marzo de 2011

Enamorada... de las series

Quizás sea porque estamos en primavera y ésta la sangre altera. Pero el otro día me dí cuenta de que las relaciones entre las series y los telespectadores son como las relaciones amorosas. Amar y ser amado enriquece nuestras vidas al igual que las series. Aunque ahora me ponga a disertar sobre mis relaciones con las series desde un plano general, lo cierto es que cada relación es única, dotada de sus propias características. Pero, todas ellas son se pueden comparar con las relaciones amorosas.


El amor es una emoción que ha sido estudiada desde los principios de la historia y muchos sostienen que se dan tres cualidades principales. La primera, la atracción, ese interés o deseo físico que se experimenta por otra persona/ serie. La segunda, la intimidad, el vinculo especial y único que desarrollamos con esa persona/ serie. Y por último, el compromiso, la promesa de seguir al lado de esa persona/ serie a pesar de los altibajos. Pues bien, según como combines unas u otras, tendremos las distintas relaciones tanto amorosas como seriéfilas. Así, por ejemplo, cuando sólo se da la atracción, estamos ante ese tipo de series que nos atraen sin ningún tipo de razonamiento. Podrán ser lo malas que sean, pero nosotros no podremos evitar apartar la mirada de la pantalla. A esto algunos lo llaman "placer culpable". En mi caso, estas series serían las que emiten en los canales infantilo-juveniles tipo Disney Channel o Nichelodeon. Si enciendo la televisión, los primeros canales que pongo son esos dos junto con la MTV y como echen Hannah Montana, Victorius o Made, ya no puedo despegarme de la pantalla.

Cuando le añadimos intimidad y compromiso, estamos ante una relación más profunda, perdonándole etapas o temporadas algo malas, porque has adquirido ese compromiso con ella y la seguirás hasta que la cadena decida darle su fin, se produzca éste en la temporada segunda como en la decimocuarta, o hasta que tu paciencia se acabe. Claro que cuando mantienes una relación tan larga, es inevitable que haya etapas de estancamiento, en la que te plantees si es bueno seguir con esa relación. A veces terminas rompiendo  de una manera brusca, enfadada y cabreada de por qué se ha llegado a ese punto. En mi caso, esto ocurrió con Gossip Girl y HIMYM, a las que abandoné esta temporada porque al final me sentía engañada con ellas, como si lo que prometieron ya no me lo diesen. Sin embargo, hay otras con las que tienes más paciencia, con las que aguantas muchas veces sin saber por qué. Quizás por rutina, costumbre o habito. De todas formas te sigues preguntando las razones por las que las sigues viendo y cuando parece que has tomado una decisión, siempre tienen un gesto bonito contigo y te dices: "¿por qué seré tan dura con ella? Si es tan grande..." Esto es lo que me ha ocurrido con House y Bones en esta temporada. Con ambas tenía un noviazgo muy bonito; sin embargo, las decisiones de unas y otras provocaron que tomaran un camino distinto al mío y aunque están cercanos, sigo sintiendo que falta algo. Las conozco tan bien, que he caído en una parsimonia difícil de superar. Sí, vale, siguen entreteniendo, pero ya no siento mariposas en el estómago con ellsa. Y esto se complica cuando otras te están haciendo ojillos (The Good Wife, Community, Glee

Claro que toda vida amorosa tuvo un inicio. Todos hemos tenido nuestro primer amor seriéfilo, que es muy díficil de olvidar. Aunque pase el tiempo, si vuelves a verla, es díficil que no se vuelvan a despertar esos sentimientos. Para mí, mi primer amor seriéfilo es Expediente X. Ella fue con la primera que descubrí el enganche seriéfilo. Era capaz de no dormir por verla, de gastarme la paga en revistas, para Navidades, siempre le pedía a los Reyes las películas... Luego vas creciendo, vas teniendo tus escarceos, pero en el fondo siempre buscas esa pareja que se le parezca. Y cuando menos te lo esperas, llega  esa serie que suple ese hueco de alguna forma: Fringe. Con ella, vuelves a revivir esa alegría, ese miedo a que todo se acabe. Y vuelves a ilusionarte. 

Pero como todas relaciones, las seriéfilas también acaban, antes o después, por tí o por ellas. De todas formas, el fin siempre es doloroso y te deja aturdido. Es inevitable los minutos después, los días después e, incluso, los meses después sentir un vacío. Menos mal que siempre nos quedarán revisionarlas, aunque la sorpresa y la fascinación que tiene el no saber qué habrá después se haya perdido. Da igual. Sin ellas, mi vida no sería lo mismo.