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miércoles, 20 de marzo de 2013

La no-sorpresa del abrigo rojo

(OjO Si no sabes quién ha vuelto al instituto y quién se esconde con un abrigo rojo, no sigas leyendo ni veas las imágenes.
SPOILERS DEL 3.24 DE PRETTY LITTLE LIARS)


Y tras muchos capítulos mareando la perdiz, lo que todos sospechábamos se ha hecho realidad. Por fin sabemos quién es la chica del abrigo rojo y por tanto, líder de toda la conspiración y acoso a las zorrupias. Y no, no ha habido ninguna sorpresa, porque si alguien esperaba algún giro, se equivocaba. Al final, Alison vuelve a escena así que no nos han conseguido engañar a pesar de los numerosos sospechosos que nos han planteado a lo largo de estas tres temporadas. La verdad es que no estoy enfadada por haber sucumbido a lo obvio, pero si de la forma en la que lo han hecho. Cierto es que es una serie, un producto con el que se gana dinero, pero tanto relleno y tanto lío al final les ha perjudicado más que beneficiado, al menos para mí que me he cansado bastante de ellas ya que lo ofrecido en esta tercera temporada ha sido muy aburrido.


Efectivamente Spencer no estaba loca y tras descubrir Hanna que fue ella quien se llevó a Malcom de la feria, les acaba confesando todo, así que las zorrupias unidas jamás serán vencidas planean descubrir quién es la misteriosa chica del abrigo rojo. Para ello, se reúnen en casa de Mona. Pero, un nuevo incendio (mira que les gusta el fuego) acaba pillandolas y haciéndoselo pasar mal. Aunque antes descubrimos que Mona tampoco tiene ni idea de quién es la chica del abrigo rojo. Chica lista que se mete a delincuente sin tener ni idea de quién le está comiendo el coco. Cuando todo parece que las chicas van a perecer, finalmente se salvan y es Hanna quien ve a Alison. Normal que sea ella y no las otras viendo la estrecha relación que tenían las dos rubias. Y así, tan fácil, tan sencillo, tan aparición mariana es como la descubrimos. Pues vaya.

Otra de las no-sorpresas que ha habido en este capítulo ha sido Toby. Confiaba en que no fuese uno de los secuaces de "A" ni que estuviese muerto y efectivamente así ha sido. Pero lo podían haber preparado mejor. Aparece de la nada tan campante ante Spencer para decirle que todo era una estrategia para protegerla, así que se produce el momento romántico de su relación con Spencer con Lana de Rey a fondo. Además aunque él tenga el mechero y parece que quieren imputarle a él el incendio, sabemos que nada tiene que ver.

La tercera no-sorpresa ha sido la ruptura de Ezra y Aria. Estaba claro que si él volvía a ser profesor en el instituto, su relación debía terminar así que como ahora tiene que mantener al mocoso feo, acepta el trabajo. Consecuencia: bye, bye relación. Las que en plano amoroso no han sufrido han sido Hannah y Emily. Por cierto, ¿al final con la búsqueda de Caleb y Paige en qué quedo? ¿Descubrieron algo de "A" o no?

Tres "sorpresas" o más bien desconciertos sí se pueden salvar de este capítulo, que se supone que es lo que te tiene que enganchar para la próxima temporada. La primera, la extraña reunión entre Jenna, Shana y Melissa, que parece que traman algo, pero no se clarifica. ¿Nuevas secuaces? ¿Otra historia? ¿Otro acoso? ¡Algo que no tenga que ver con "A", por favor! ¡Una nueva mentira". La segunda, lo que descubren las chicas en el maletero de Wilden, que seguramente al final no será nada. Por último, la escena final en la que se vuelve a repetir la imagen de una mano que sale de la tierra, aunque esta vez un brazo con una manga roja la ayuda a salir.

Tanta gente infiltrada y tantos planes ocultos para decir algo que todos sospechábamos porque si alguien tenía alguna duda de fuese una alucinación, todo lo contrario, al menos por el título del primer capítulo de la cuarta temporada que lleva el título "A" is for A-L-I-V-E. ¿Será la temporada definitiva para dejar de buscar más líderes y desenmascarar a Alison? ¡Ojalá sea así! Pero claro, eso exige buscar otras tramas que sepan aguantar el tirón de tantos capítulos, tramas diferentes que sepan mantener la atención; pero viendo lo visto, no sé si podrá ser así. Yo aún dudo de ver la cuarta, porque esta tercera me ha aburrido mucho, la mayoría de capítulos han sido soporíferos y no han aportado nada interesante a la historia. Pero claro como empieza el 11 de junio y en verano en principio se tiene más tiempo y se está más vaga, hay probabilidades de que caiga y ya que se ha caído, no se va a abandonar. No sé, ya veré y ya os contaré.


martes, 22 de enero de 2013

Los sentimientos a flor de piel

(OjO SPOILERS LA QUINTA TEMPORADA DE FRINGE)


Fringe ha sido la serie que más he disfrutado en los últimos años. Comenzó con ese primer año tan autoconclusivo y frío y con poco que destacar más allá del puro entretenimiento y alguna base importante como que Olivia había sido objeto de experimentos y con un incongruente John Scott del que afortunadamente todos nos olvidamos. No obstante, fue ya en la segunda temporada cuando se empezó a construir el verdadero universo de Fringe, dándonos una segunda parte y posteriormente un primer tramo de la tercera temporada magistrales, con los saltos de universo y los personajes-nate. Sin duda, de mis partes favoritas de la serie. Pero la espada de Damocles de la cancelación siempre ha estado sobrevolando sobre la cabeza de Fringe, de ahí que esa cuarta temporada tuviese apuntes de convertirse de ser el final y efectivamente, en cierta forma así fue, dando carpetazo a la historia de los dos universos que habíamos conocido en las anteriores temporadas. Sin embargo, llegó un regalo extra en forma de 13 últimos capítulos, un bonus track. Siendo que la trama importante estaba concluida, había que sacar de la chistera algo nuevo e interesante. Y sin duda acertaron con la trama de la quinta temporada.

La quinta supone un reseteo en cierta forma, pero manteniendo la idea básica de la serie. Aunque los primeros capítulos fueron algo desconcertantes ya que nadie sabia de que iba la cosa hasta que se llegó al punto culminante de la muerte de Etta, que supuso todo una revolución. No obstante, después de eso noté cierto salto en los últimos capítulos, como si se necesitasen algunos capítulos más en cuanto a esa parte final con el pequeño September y el resto de observadores. Sin embargo, como nunca ha sido mi motivación por ver la serie para elaborar teorías y crear quebraderos de cabeza, no me ha molestado demasiado. No me importa que haya incongruencias o agujeros, algo por otro lado imposible de controlar con viajes y paradojas temporales. Lo cierto es que al final lo que importaba era saber si iban a vencer a los observadores y poder volver a estar con Etta. Ahí, el protagonista ha sido Walter con su sacrificio final y es que nadie podía imaginar un final feliz, no hubiese sido justo. Walter siempre ha llevado en su mochila la culpabilidad y la mejor ocasión para expiarla era precisamente esa, devolver a Peter la posibilidad de tener una familia, de poder volver a tener a Etta en sus brazos. De ahí, esa increíble escena con el video en el que le explica a Peter sus planes, una escena que me ha conmovido hasta tal punto de derramar unas lágrimas.

Todas las series de ciencia ficción se caracterizan principalmente por revestir en un escenario futurista, científica y demás los sentimientos más naturales de toda la vida. Por mucho que veamos cosas increíbles o naves espaciales, los sentimientos humanos siguen siendo los mismos, son el único motor de la vida, y Fringe no ha escapado de ello. Si se ha caracterizado por algo a lo largo de sus cinco temporadas es que todo tenía relación con los sentimientos y la familia desde los casos autoconclusivos hasta la trama de fondo, pero además es que a los telespectadores les ha movido en sus sentimientos desde la alegría en su visionado hasta el enfado cuando no aportaba lo que uno quería. Han sido esos sentimientos los que han movido todas las tramas tanto en la serie "normal" con la pérdida de Peter por parte de Walter hasta en el "bonus track" de esta quinta temporada con la pérdida de Etta por parte de todos. Analizando estos últimos trece capítulos no han sido tan diferentes a lo visto en las cuatro temporadas anteriores. Bueno, lo más acertado es decir las tres anteriores, ya que la primera para mí es algo totalmente diferente.  En ambas el motor de las grandes tramas ha sido la pérdida de un hijo, más allá de Massive Dynamics y sus experimentos o los observadores. Ese sensación de que sobrevivir a un hijo es la idea subyacente en las dos Fringe y además, la reacción en ambas tampoco dista mucho de sí. Si en la primera Fringe vimos como Walter se enfrentaba a la muerte de Peter secuestrando al Peter del otro lado y luchando para que Walternate no se lo quitase (evitando así una guerra entre ambos mundos); en la Fringe "bonus track" es la reacción de Peter lo que interesa, si bien la intentan esconder un poco con el objetivo final de hacer desaparecer a los observadores. Peter no le importa jugarse su vida con total de poder volver a recuperar a Etta.

En conclusión, Fringe se ha descubierto como todo un drama familiar revestido de toques de ciencia ficción. Los personajes, sus emociones, sus motivos para hacer según que cosas, especialmente las controvertidas, y las reacciones han tenido un punto en común: la familia. Lo importante en la serie ha sido siempre las relaciones familiares, cómo interactuaban todos ellos, con sus decepciones y sus reconciliaciones. Pero sobre todo, cómo se reacciona ante la muerte de un hijo y qué seríamos capaces de hacer para recuperarlo. Esta esencia se ha mantenido inalterable a lo largo de sus cinco temporadas y por eso yo me siento tan feliz con ella, más allá de que haya preguntas sin contestar o incongruencias. Y por eso la echaré tanto de menos.


Imágenes de Zona Fringe




viernes, 27 de mayo de 2011

El resultado de la segunda audición

Si el año pasado decía que “del mismo modo que una alabanza excesiva no es buena para el producto, tampoco lo es una crítica destructiva y creo que precisamente esto es lo que ocurre con Glee”, este año la tónica ha sido valorarla con una vara mucho más estricta que a cualquier otra serie y eso es algo tan perjudicial como lo anterior. Yo, en cambio, he sido algo más blanda y al no exigirle tanto he podido disfrutar mucho más. Veamos por qué.


El principal mensaje de Glee siempre ha sido valorar la autoestima, la diferencia y la aceptación y eso lo hemos visto en muchos de los capítulos de esta segunda temporada. Glee es un cuento de hadas en el que sabes que todo al final saldrá bien, que a pesar de todas las lágrimas y tropezones que tengas, acabarás feliz. Claro que para poder llevar estos ideales al estrellato, a veces tienes que recorrer caminos alejados de ese buen rollismo. Es necesario bajar al fondo del mar para que podamos ir nadando poco a poco y salir a flote. De ahí que, Glee discurra por el lado más melodramático y triste, especialmente con Kurt, Santana e, incluso con Sue. Es inevitable para poder dar mayor profundidad al mensaje. Por eso, creo que ha sido un ejercicio muy bueno que se hayan embarcado en esa tarea. Además en muchas ocasiones, han conseguido que la lagrimilla asome por ojo, demostrando que Glee es más que una cara bonita. No obstante, también es cierto que en eso influye mucho la predisposición del telespectador. Si él sólo busca la risa, es normal que acabe mosqueado ante tanta trama; si en cambio, como yo, busca el puro entretenimiento (y éste no debe ser esencialmente alegre), puede terminar muy satisfecho con lo visto. No obstante, también es capaz de alejarse un poco y llegar a la orilla para dejarnos con momentos brillantes. Siguiendo con las tramas, el año pasado crítique que Glee quería contar muchas cosas en un solo capítulo y que era algo que debían solucionar. Pues bien, lo han conseguido. Ahora tenemos tramas más largas y con un ritmo mucho más adecuado.

Si la primera parte de la primera temporada fue muy irónica, divertida, humorística lo cual perjudicaba a las tramas ya que éstas eran  poco profundas; la segunda parte de la serie, se movió más por el lado dramático y profundo y por ello, se perdió algo de ese humor negro tan característico de la serie y de Ryan. Esta segunda temporada ha tirado más de esa segunda parte que de la primera, por lo cual tampoco ha habido una ruptura tan grande como dicen algunos. Como dice Mr. MacGuffin aquí (ella lo refiere a mitad de temporada, pero yo creo que se puede predicar de toda la temporada), “en realidad, "Glee" no ha cambiado tanto desde el principio. La irregularidad, las tramas sin sentido, las versiones chungas, los personajes que van y vienen sin un rumbo fijo se unen con los diálogos punzantes de Sue, la sátira alocada, los números musicales muy inspirados, los artistas invitados que traen aire fresco y se conjuntan perfectamente con el resto del reparto (como Gwyneth Paltrow, que estuvo realmente muy bien) y momentos muy, muy divertidos”. Sigue cumpliendo una a una todas sus reglas. Otra cosa es que no las compartamos y otra cosa es que esos defectos, si se consideran como tal, deban ser resueltos en la segunda temporada. ¿Una segunda temporada debe seguir la estela de la primera o ser mejor que la primera, aunque ello conlleve un cambio de esencia? Difícil pregunta y aún más difícil respuesta que no sólo se podría aplicar aquí, sino a todas las series. In my opinion, y centrándome en la serie de Ryan Murphy, su alma son esas reglas que comentábamos antes, las acepto y disfruto con ellas. Pero ello no es óbice para que sea consciente de sus fallos y que incluso me haya aburrido con algún capítulo. Pero si evalúo la temporada general, yo he disfrutado y con eso me quedo.

Siguiendo con la comparación con la primera temporada, algo que critiqué fue el equilibrio de personajes. En una serie tan coral como ésta, siempre es complicado dar el mismo número de minutos a todos los personajes. El año pasado se centraron casi en exclusividad en Rachel, mientras que en este han ido dando más juego casi todos los personajes, aunque algunos han sobresalido más que otros (Santana, Brittany, Quinn, Will). Hace unos meses, saltó la noticia de que esta generación iba a durar sólo un año más, a pesar de las reticencias de Lea Michele (Rachel). *OjO Spoiler del final de temporada: Por tanto que perdiesen los Nacionales era algo más que lógico siguiendo ese ideal de la autoestima y el trabajo (por lo que intuyó que el año que viene ganarán para cerrar la historia de esta generación) Fin*. Luego está la evolución de los personajes, unas más acertadas y otras menos. Dentro de las primeras destacaría la de Kurt y Santana. Aunque Kurt donde mejor se mueve es cuando interactúa con Rachel y se muestra como una diva, sus interpretaciones más sentimentales están muy logradas. Por otro lado, a Santana le han sabido acoplar una trama que se antoja de lo más interesante. En cambio, entre las segundas, estaría indudablemente la de Sue, un personaje que se ha quemado como Barney en HIMYM o Sheldon en TBBT. Son personajes muy atractivos, pero que generalmente se acaban explotando. Poco a poco ha ido perdiendo su carácter así que el reto en la tercera será encontrarle un sitio ya que espero y deseo que Dustin Goolsby, interpretado por Cheyenne Jackson, se quede y sea el nuevo enemigo acérrimo de New Directions.

Donde mayor bajón aprecio yo en la serie es en el apartado musical. Supongo que por razones económicas principalmente no han invertido tanto en los derechos de las canciones o también puede ser que por mi "escasa" cultura musical más centrada en billboards y similares no haya disfrutado de esas canciones como si las conociese de antemano. Si la primera temporada nos dejó con grandes temas en la memoria (tanto musicalmente como en shows); en esta segunda, es difícil recordar unos cuantos de ellos, salvo los especiales de Britney Spears, The Rocky Horror Picture Show o Lady Gaga.  No obstante, se han lanzado a crear canciones originales, lo cual es de alabar en primer lugar por la valentía y en segundo, porque las canciones fueron bastante buenas y siempre dentro del estilo de la serie.

Tampoco me quiero enrollar mucho más, que creo que ya lo he hecho suficiente y además porque semana a semana, hemos ido a la pista de baile y hemos bailado cada una de las canciones de esta segunda temporada. Ha sido menos regular que la primera, pero está muy lejos de considerarla mala. Cierto es que ha tenido capítulos flojos, pero también que ha tenido capítulos maravillosos. Yo estoy bastante satisfecha con la segunda temporada y tengo ganas de que llegue la tercera.

martes, 24 de mayo de 2011

La anatomía de una montaña rusa


(OjO Si no sabes quién se ha marchado de casa, no sigas leyendo.
Spoilers hasta el 7x22 de Anatomía de Grey)
 
Si algo caracteriza a Antomía de Grey es esa montaña rusa en la que viajan todos los protagonistas. No hay serie en la que sus personajes estén tan pronto arriba y tan pronto abajo, tan pronto felices y tan pronto tristes. El peligro que ello conlleva es que te acabes mareando; sin embargo, yo debo de haber tomado biodramina porque de momento estoy bien, aunque no sé si los doctores siguen sanos porque una vez más hemos tenido una temporada en el que les ha pasado de todo. Comenzó la temporada con la resaca del tiroteo y así tuvimos un buen inicio. Luego, la vuelta de vacaciones tuvo como protagonista otra vez otro tiroteo, aunque ellos no fueron las víctimas directas, pero terminó pasando factura a los médicos. Y ahora tuvimos una recta final algo descafeinada. Estuvo bien, pero no fue tan explosiva como las anteriores (la muerte de George, el tiroteo). De todas formas, todos los protagonistas han tenido su propio viaje en esta temporada.

La primera que ha sufrido grandes bajadas y subidas es Cristina Yang, que ha conseguido las mejores tramas este año. Te podrá caer mejor o peor, pero está claro que sabe llevar muy bien el peso de la serie. Comenzó con una crisis muy gorda de identidad, se fue de pesca con Dereck y volvió siendo ella misma para rivalizar con Teddy. Pero si todo parecía que le volvía a ir bien en el plano profesional, no así en el personal. En el último capítulo, descubre que esta embarazada y decide abortar, a pesar de la opinión de Owen, que la echa de casa. Una vez más Shonda se la juega, ya que aborda esta posibilidad y sin contar con la opinión del marido. Veremos como acaba esto, pero sin duda cualquier opción será polémica.


Su amiga del alma, Meredith, ha tenido una temporada más tranquila hasta el final que volvió a casa con una hija, pero sin marido. Para Dereck que su mujer le hubiese manipulado su tan ansiado estudio fue la peor traición y así se lo dejó notar. Todo había sido demasiado bonito en esta pareja que durante seis años vivió tantos altibajos así que estaba esperando que se produjese el nuevo y que fuese así me gustó. Aunque también pienso que ya es hora de que o les dejen ser felices o rompan definitivamente.


Otras que han sufrido han sido Callie y Arizona que han terminado casadas, teniendo un grave accidente y siendo madres y teniendo una relación a tres bandas con Sloan como padre. Además, el accidente de coche dio lugar al controvertido capítulo musical, que tiene como mejor punto a favor haber disfrutado del vozarrón de Callie. Me encanta esta pareja y creo que las tramas que han tenido han estado muy bien.


Si los anteriores personajes se habían montado en una gran montaña rusa, el resto, en cambio, han decidido por montarse en una infantil porque aunque han tenido bajadas y subidas, éstas han sido de menor calibre. Karev ha terminado bastante solo tanto en el plano sentimental (Lucy se marcha) como en el plano personal (se ha tenido que marchar de la casa de Meredith tras haber contado el secuestro) y aún menos en el plano profesional, que aunque ya ha encontrado su sitio en pediatría y ha hecho una gran labor trayendo a niños de África para salvarlos, no ha conseguido el puesto de jefe de residentes, puesto que se ha llevado April. O son imaginaciones mías o Shonda le tiene mucha manía porque todo le sale mal al pobre Karev. Por otra parte, Teddy dejó a un lado sus sentimientos por Owen, se casó con Henry, un enfermo para ayudarle con su seguro y finalmente enamorándose de él, después de haber tenido tropecientas citas. ¡Bien por ella! Porque me gusta mucho esta pareja. Lexie y Avery ya son pareja oficial, aunque Sloan sigue pululando por ahí. Webber tuvo su protagonismo en la primera parte con la historia de los hospitales y luego con el alzheimer de su mujer. Finalmente, Bailey que es la que últimamente está más desaprovechada. Quitando los novietes que ha tenido, ha aparecido poco así que desde aquí reivindico una trama para ella.


Si la sexta empezó de menos a mas, teniendo una buena mini etapa y un mejor final, esta séptima ha sido en eso más regular, pero aún así lleva dando ya años síntomas de fatiga. Por eso creo que Shonda ha sorprendido con sus declaraciones de esta semana: quiere que la octava sea la última etapa de la mayoría de médicos originales y empezar a hacer un relevo. No creo que sea buena idea. Lo mejor sería dar un final digno a los médicos del Seattle Grace y si acaso hacer otra serie, aunque no como Off The map.  

lunes, 23 de mayo de 2011

El juego de Bones

(OjO Si no sabes qué cambio ha entrado en juego en el último capítulo de Bones, no sigas leyendo.
Spoilers del 6x23 de Bones)
 
Tras los acontecimientos de ese capítulo 100 y de los meses sabáticos de todos, se inició la sexta temporada y la vuelta fue buena. La entrada de Hanna en escena alivió el desencuentro entre Bones y Booth logrando un triángulo interesante ya que Booth estaba enamorado de ella e, incluso, yo soñaba con un juego diferente, aunque supusiese el enfado de la práctica totalidad de fans. No obstante, todos los partidos tienen un final y éste fue marcado por Hanna que rechazó la petición de matrimonio del enfadado y dolido agente. Su marcha propició un cambio importante no sólo en cuanto a las tramas personales sino también en cuanto a los casos autoconclusivos. A excepción de la vuelta de algunos asesinos, los casos querían captar la atención del telespectador, para así desviarla de la resolución de esa TSNR, al que se encaminaba ya incluso con las últimas presencias de Hanna pero lograron todo lo contrario, ya que fueron aburridos y sosos. Aunque el nivel de asquerosidad de los muertos seguía siendo el mismo, el nivel de resolución era bastante predecible (bien es cierto que nunca fue muy enrevesado, pero al menos mantenía el interés).


Y llegamos así al último capítulo que nos dejó un nuevo cambio de juego. Cuando una serie tiene su superestrella embarazada, sólo hay dos posibilidades o meter dicha circunstancia en la trama o disimularlo. Y era obvio que iban a optar por lo primero ya que el pilar de la serie es Brennan y que en una séptima temporada, deje de estar presente podría ser mucho más perjudicial. Pero ahora viene lo más polémico: el cómo se hizo. En el penúltimo capítulo, la muerte del becario inglés es el empujón para que Brennan y Booth duerman juntos. Alguien que no fuese muy avispado podría pensar que sólo durmieron, pero algunos detalles hacían pensar en algo más (como la cara que pone Brennan cuando se lo cuenta a Angela y la reacción de ésta). Y es en los últimos momentos cuando se confirma la noticia: se acostaron y además de ese momento, la antrologa se queda embarazada. Si bien es un juego muy inteligente el de los guionistas de poner fin a esa tensión, deja un poco con mal sabor de boca ya que parece un engaño al telespectador. Tanta marear la perdiz para que nos perdamos el momento beso. Por eso, me siento bien porque lo hicieron de una forma sutil, pero también ofuscada por eso mismo, como si se lo guardasen para un flashback futuro.

¿Es este cambio el que necesitaba Bones? A mí juicio, no y no tanto, por la relación de la doble B, sino por la aparición del embarazo que lo he visto más como una forma de solventar el embarazo real de Emily Deschanel que algo que necesitase la historia. Es como si quisiesen hacer trampa después de tanto tiempo jugando a unas mismas reglas. Ahora se abrirá otra etapa que se antoja cuanto menos complicada teniendo en cuenta que Booth se toma muy en serio la paternidad y la vida en común, algo que en principio no entra dentro de los planes de Temperance. ¿O igual sí? ¿Habrá cambio en su personalidad? Pero fundamentalmente habrá que ver cómo eso repercute en el resto de personajes y en los casos porque para mí Bones es un todo y una circunstancia así tendrá sus consecuencias. 


Tanta atención prestada a la pareja protagonista, ha provocado que pierda frescura y chispa que antaño tenía. Además los secundarios están totalmente desdibujados y los becarios tampoco son lo que eran, porque ni siquiera el baile de cambios es interesante. Esta sexta temporada se caracteriza por una primera etapa buena, aunque se empezaba a notar síntomas de fátiga, una segunda parte que ya los ha demostrado y un final apresurado. Como decía, la serie empieza a dar señalas de alarma y bajo mi punto de vista, el embarazo ha supuesto un cambio en las reglas del juego de la serie, complicará todo demasiado así que no auguró nada bueno. Pero no seré alarmista y veré como se presenta la séptima temporada.

sábado, 21 de mayo de 2011

El futuro de los adolescentes

Esta semana han finalizado dos de las series teen que he seguido esta temporada: 90210 y Hellcats, una veterana y una novata, una con un futuro prometedor y otra no tanto. La primera de ellas ha tenido una muy buena temporada así que siempre que sigan en esa línea tendrán un futuro o al menos, éste se ha convertido en su renovación por una cuarta temporada. A diferencia de Hellcats, que empezó muy dubitativa, siguió muy plana y sólo al final tuvo una ligera mejoría. No obstante, ésta llegó muy tarde porque los directivos de la cadena decidieron cancelarla, aún con esos cliffhanger que nos dejó.

(OjO A continuación en dos apartados diferentes voy a contar que me ha parecido sus respectivas temporadas con spoilers así que si no queréis saber de alguna, sólo tendréis que obviar el párrafo -y no mirar las fotos claro).

90210
La tercera temporada comenzó con un terremoto tanto real como de sentimientos, tras ello se consolidó, paso por una pequeña época de tranquilidad, para finalizar con otra fuerte sacudida en varios frentes. Y por ello, la tercera temporada ha estado muy bien (de momento la mejor). No ha escatimado en imaginación y nos ha dado lo mejor y lo peor de cada uno de los personajes. No obstante, no ha sido perfecta porque en esa época de tranquilidad, quizás hubo algunos capítulos demasiado aburridos y en los que no pasaba casi nada y al final de temporada, se ha roto un poco el equilibrio de atención en todos ellos.

El gran cambio en esta tercera temporada lo ha sufrido Teddy. Cuando oí la noticia en verano de su cambio de orientación sexual, no me terminó de convencer, aunque debo de reconocer que lo han hecho muy bien. Lo han ido mostrando poco a poco y sin dramatismos. Empezó saliendo con Silver, para luego tener algún rollete y terminar con un novio bastante formal. Otro de los cambios que han protagonizado más minutos ha sido el triángulo entre Ade, Navid y Silver, que ha estado de lo más interesante. Me encanta que hayan explorado el lado más negativo de Ade, aunque quizás su momento me suicidio o no ha sido llevarlo demasiado lejos y más siendo que veía al fantasma de Javier y desde luego que jugar con la enfermedad de su amiga es algo deplorable. Otra de las historias que más me han gustado es la de Naomi. Tras lo de su violación era hora que le tocase algo bueno. Su relación con un cerebrito ha sido de lo más divertida y nos ha dejado el cliffhanger final de su embarazo. Es una pareja que me gusta mucho, aunque no sé si lo del embarazo será un punto a favor o en contra. Lo de Ivy y Dixon se veía venir que no acabaría bien. Cada uno ha seguido por su camino, especialmente Ivy que se ha llegado a casarse porque su novio se moriraá de cáncer. Finalmente, Liam y Annie, que han sido de lo más aburrido. Casi sin trama una vez que están juntos, tenían que inventarse algo y ninguna de las dos historias que les montan me ha entretenido. Por un lado, Annie cuida de una actriz famosa así que hereda todo y puede ir a la universidad y por otro, de repente Liam tiene dudas sobre su futuro así que decide enrolarse en un barco pesquero y dejar a Annie, aunque hemos tenido momento empalagoso con su despedida.


Ahora queda un reto muy complicado. La cuarta temporada tendrá el reto de contar que algunos de ellos irán a la universidad y otros no de una forma interesante ya que otras series han caído. Otras series no han sabido darles una madurez a los protagonistas en este punto

HELLCATS
Ya desde que se estrenó en septiembre nadie la auguraba una segunda temporada puesto que su inicio fue poco exitoso y muchos se bajaron del carro así que a nadie le ha extrañado su cancelación.  La verdad es que tenía todo a su favor: animadoras, música, chicas guapas, chicos guapos (aunque no tanto para mí), relaciones amorosas... Sin embargo, ya dije en el veredicto del piloto que le faltaba algo y creo que al final lo encontraron, pero fue bastante tarde.  En mi caso, aunque no me terminó de entusiasmar el primer capítulo, seguí con ella, aunque no sé si fue por inercia o por qué. Ha sido en la tramo final de la temporada cuando ha sacado lo mejor de sí misma, aunque sin llegar a explotar.


Como decía la pequeña mejoría se produjo en los últimos capítulos. Por un lado, dejaron atrás el triángulo amoroso entre Savannah, Marti y Dan. Durante unos capítulos fue entretenido, pero ya se veía que no podían alargarlo mucho más así que hicieron ver en no explotarlo. Este triángulo fue sustituido por el de Lewis, Alice y una nueva animadora ex amiga de Savannah, que quizás hubiese sido mejor que no lo hubiesen tocado, porque al final resultó bastante insulso. Los motivos de la mejoría vienen por dos historias diferentes. Por un lado, la historia de la falsificación de trabajos de Savannah, su consiguiente problema para pagar la universidad y la estafa de su padre. Por otro, la relación de Marti con su profesor, algo que se veía venir desde el inicio, aunque viene con hija pequeña incluída, y el encuentro con su hermana (interpretada por su hermana en la vida real y compi del dúo musical que tienen) y todo lo relacionado con su padre. Ambas historias estuvieron bien y consiguieron que estuviese más pendiente de la pantalla que las otras que habíamos visto. Pero claro, ahora llega el final. Quiero pensar que cuando grabaron el último episodio de Hellcats no sabían que estaba cancelada, porque no es justo que hayan dejado este final. Dejando a un lado los nacionales, repetitivo y con objetivo de autoestima en medio, nos dejo con dos cliffhangers que en una hipotética segunda temporada hubiesen sido muy interesantes. En primer lugar, la fuga del padre de Savannah y la asunción de ella del papel de fuerte de la familia. En segundo lugar, el descubrimiento de que el padre de Marti no estaba muerto y que su hermana le había mentido al respecto. Bueno sí luego habría un tercero que sería la historia de la entrenadora y su despido, pero bueno en un nivel mucho inferior.


Nunca fue una gran serie, ni siquiera con la mejoría del final, pero precisamente en ese final fue bastante entretenida y me lo pasaba bien con sus historietas así que ahora me quedaré con las ganas de saber que nos tenían preparados los guionistas con esas dos tramas. Lo cual me hace pensar que los que deciden las cancelaciones y renovaciones son malvados porque tienen que avisar antes para no dejar finales tan sumamente abiertos e interesantes.

viernes, 20 de mayo de 2011

El grupo de los cinco

(OjO Si no sabes quién ha acabado con sus huesos en la cárcel, no sigas leyendo.
-Spoilers de la primera temporada de Hawaii 5.0)
Hawaii Five-0 ha concluido una primera temporada muy buena. Quizás no ha sido el mejor estreno en cuanto a calidad (tampoco sabría decir cuál ha sido este año), pero ha sido el más entretenido y el que me ha dado la acción que tanto me gusta y por eso estoy muy contenta.



Una de las preocupaciones que tuve con el piloto fue a cerca de la trama larga. Toda la historia del padre de McGarret podía ser un fiasco o un éxito. Aunque al principio se le dio bastante importancia, después de algunos episodios, se puso de manifiesto que se había alcanzado un equilibrio importante entre la trama continua y los casos autoconclusivos para después, como era obvio, darle un protagonismo especial en los últimos episodios. Entremedio, tramas explosivas de trata de blancas, asesinatos, drogas... Pero además hay que sumar la historia del dinero robado y la familia de Danno para que todos ellos tuviesen un espacio propio. Por lo tanto, también hay que alabar que se había conseguido un equilibrio entre los protagonistas. La "bromance" entre McGarret y Danno es muy buena. Ambos juegan muy el papel de policía serio y policía bromista, que son grandes amigos y estarían dispuestos a cualquier cosa por ayudarse mutuamente. El grupo es completado con Chin y Kono, que son además de compañeros, familia. Mientras Chin pone el punto inteligente, tecnológico y muy serio -quizás demasiado-, Kono es la belleza y la aprendiz en este mundillo, por lo que también hemos visto sus dudas, lo cual ha sido bastante interesante.


En este grupo, se ha unido Jenna, interpretada por Larisa Oleynik, para completar el grupo de los cinco. No sé si continua o no en la segunda, pero me alegraría mucho, porque hace muy buena pareja con McGarret y pone ese toque que le faltaba al grupo. Además me gusta que no sea tan explosiva y vaya vestida normal. Siguiendo con los personajes, otro de los aciertos ha sido la sustitución del malo. A principios de temporada, James Marsters (Spike en Buffy) fue el enemigo de McGarret Sin embargo, cuando aque se fue, se tuvo que enfrentar a un villano mucho más calculador interpretado por el genial Dacascos, logrando una mejor química entre ellos, a pesar de la poca presencia del malo. Otro de los aciertos en la temporada fue la introducción de


En cuanto al último episodio, supuso un genial cierre a la temporada. Fue muy hábil para lograr que todo encajase bien, dar alguna sorpresa (como la muerte de la gobernadora) y dejar cliffhangers bastante buenos, especialmente los encarcelamientos de McGarret y Kono, y en menor medida, la marcha de la mujer e hija de Danno y los acuerdos de Chin. Cada uno en la segunda temporada tendrá que lidiar con sus propios problemas. Pero fundamentalmente la unión de todos para seguir formando ese grupo que luchar contra el crimen.

Su fin es entretener y lo hace y mucho. Sus peleas, sus momentos más cómicos (en su mayoría protagonizados por Danno), la química  de los protagonistas, las vistas hacen que la primera temporada haya sido bastante buena. Ahora habrá que ver cómo se inicia la segunda y cómo resuelven todos esos frentes abiertos que tienen.

PD. ¡Quiero ir a Hawaii!

jueves, 19 de mayo de 2011

Thank you, your Honor

(OjO si no sabes que ha ocurrido al llegar a la suite presidencial, 
no sigas leyendo.
Spoilers hasta el 2x23 de The Good Wife)

Es lo primero que se me ha venido a la mente tras terminar el último capítulo de The Good Wife. Gracias, su señoría, por haber creado esta magistral serie. Porque si en la primera temporada tuvimos una serie muy buena, la segunda temporada ha sido su llegada a la plena madurez por varias razones. La primera de ellas es el perfecto equilibrio que hace entre lo jurídico, la política y lo personal. Ya en la primera esto se era algo que destacaba; sin embargo creo que en la segunda ha perfeccionado ese equilibrio. Si hacemos un repaso a la temporada, observamos que la serie ha estado muy bien organizada desde el principio. Comenzó con la relación entre Will y Alicia para acabar con ella también, pero en medio, hemos disfrutado de las relaciones de esta mujer, madre, esposa y abogada, de las estrategias por hacerse con el control de la firma de abogados y de las elecciones a fiscal.

Se dice que no es otro procedimental de abogados más, y aunque en parte tiene esta afirmación algo de razón, la serie sigue siendo un procedimental de abogados, pero añadiría que es un gran procedimental de abogados. La segunda temporada ha procurado tener casos autoconclusivos interesantes y apegados a la realidad, mostrando especialmente las tretas que en EEUU existen para ganar o perder un caso. Hemos asistido a casos relacionados con Cuba, con asesinatos, con internet, con transplantes de órganos... Junto a ello, también ha destacado de elementos relacionados con la abogacía. La unión con Derrick Bond no podía durar mucho y con un plan maestro de engaños, se consiguió la tan ansiada votación para echarlo. Además, asistimos a las dudas de donde ejercer la profesión de Cary, las formas de trabajar del ministerio fiscal y de un bufete y cómo jugar con los jueces.

Pero no es otro procedimental de abogados más en el sentido de que da un paso más allá al combinar estos casos autonconclusivos con una trama a largo plazo que a diferencia de otras series, no es otro caso más, sino la política y el drama familiar que hay alrededor. La excarcelación de Peter presenta la oportunidad para presentarse a las elecciones de fiscal general. Durante algunos capítulos hemos podido observar como fue el ascenso, ayudado por ese gran Eli Gold, artífice de la victoria. Algo que se podía intuir, pero no por ello ha sido insatisfactorio. La campaña, los debates, la lucha con la otra candidata, la religión, Eli… todo ello ha contribuido a que esta trama sea de lo más interesante. Pero no se puede tener todo y Peter ha visto como el aspecto profesional se ha encauzado, pero no así su vida personal. Tuvimos que esperar a hasta los últimos capítulos para que la bomba explotase: el descubrimiento de Alicia de que Peter se acostó con Leena, es decir, con Kalinda. Eso fue la gota que colmó el vaso para que Alicia revolucionase. Dejó a Peter, rompió su amistad con Kalinda y se dio una alegría con Will. Lo único que no termino de compartir es el enfado de Alicia con su suegra. Cierto que a veces la señora es algo insufrible, pero quiero pensar que es más una estrategia de distracción ya que Chris Noth está ocupado en el teatro, aunque tuvo un detalle en el capítulo final sorprendente, lo cual hace pensar que no estará tan alejado como podíamos pensar. Todo gira alrededor de Alicia y sus relaciones, pero el resto de personajes no se quedan en un segundo plano. Sus reacciones, sus emociones son parte importante del cuadro. Quizás aquí la que más destaca es Kalinda. Si la primera parte de la temporada se vio agobiada por el acecho de Blake, en la segunda, ha visto las consecuencias de la revelación. Por primera vez, la hemos visto derrumbada y triste, aunque rápidamente se ha vuelto a proteger con un gran muro, pero suponemos que las consecuencias llegarán.

El segundo motivo de la genialidad de esta segunda temporada han sido los personajes secundarios y los invitados. Sólo ha tenido protagonismo en la lucha de bufetes, pero cuando aparece Diane (Christine Baranski) una luz especial se ve. Es esa clase de personajes que aunque no tengan un protagonismo especial, son necesarios en este tipo de serie. Al igual que Eli Gold (Alan Cumming) que es un sublime robaplanos. Poco a poco ha ido adquiriendo más peso hasta el punto de saber algo más de su vida privada. Otro que se ha revelado es Cary, (Matt Czuchry), que ha conseguido que pase de ser un soberbio abogado a un amigo. Tampoco hay que olvidar a la madre y a los hijos de Peter ni al hermano de Alicia (quizás el gran descubrimiento de esta segunda temporada). Junto a ellos, todos los invitados que han ido pasando: Michael J. Fox, Martha Plimpton, America Ferrera, Rita Wilson, Sarah Silverman...

Y por último, están todos esos detalles que adornan y completan esta magistral serie. Desde las sutiles críticas al sistema estadounidense, el vestuario, la música (la elección de la canción en los minutos finales no pudo ser mejor), la fotografía… Hemos asistido a una temporada redonda, que aunque tiene todo lo positivo del disfrute, también engloba el miedo a que la tercera no puede alcanzar tanto nivel. De una forma u otra, no creo que haya un bajón considerable porque estamos ante una de las mejores series actuals así que gracias, su señoría, por existir.

miércoles, 18 de mayo de 2011

El último golpe de gracia (de momento)

(OjO Si no sabes cómo se ha solucionado 
el último caso de la temporada no sigas leyendo.
-Spoilers del 3x24 de Castle)

Ayer dio por finalizada la tercera temporada de Castle, una serie que empezó como algo simplón, para convertirse después en una de las series mejor en forma de la parrilla televisiva y llevar el entretenimiento al máximo. Como bien he leído en algunos análisis, es cierto que el último capítulo de la temporada, titulado Knockout, se aleja en parte de la esencia cómica de la serie, para adentrarse en un escenario algo más oscuro y triste; sin embargo, yo estoy muy satisfecha porque en ningún momento lo he visto como un pegote sino muy acorde a lo que se estaba cerrando. Ha sido el último golpe de gracia a una gran temporada.


La expectativa de ver ese último capítulo era máxima desde que se dijo que uno de los personajes principales iba a morir. No había que ser ningún genio para saber que ni Castle ni Beckett serían los desafortunados, tampoco Exposito y Ryan porque han sabido cogerle el tino a esta "bromance" y romperla sería demasiado perjudicial, por tanto sólo nos quedaba el capitán y la forense. Entre ellos, mi apuesta siempre fue el capitán. Fue un capítulo que superó todas las expectativas ya que se dio un final, pero a la vez un inicio de nueva trama. La muerte del capitán era bastante previsible, no así como se desarrolló, porque en ningún momento llegué a sospechar que él fuese el tercer policía. No obstante, si hacemos un ejercicio de memoria, es cierto que había todo un plan detrás, aunque no lo supiésemos ver. Así en uno de los capítulos de esta tercera temporada, el capitán da carpetazo a toda esta historia. Lo que parecía que era una manera de proteger a Kate se convirtió en además de eso, en una manera de ocultar su propia implicación. Por lo tanto, el desarrollo era lógico.

Pero si esto no me lo podía imaginar, aún menos el cliffhanger final. La última escena en la que Kate cae abatida y Castle le dice que la quiere fue espectacular (independientemente de que yo siga pensando de que no hay química sentimental entre ellos). Pero si ese momento me dejó estupefacta, aún más la discusión entre ellos en la que Castle le canta las cuarenta a la detective. Una estupenda escena que se quedará para el recuerdo de la serie. Ya desde la primera temporada se había jugado con esa TSNR, pero no ha sido hasta la tercera cuando ha ocurrido. Cierto es que aunque yo no la vea y más por ella que por él, no la han forzado en ningún momento y la han ido desarrollando poco a poco hasta culminarla en el último capítulo de la tercera temporada. Antes habíamos tenido un pseudo beso, que descubrimos que para Castle no había sido así. Supongo que la cuarta temporada será la consolidación de esta relación.

Además del final, esta tercera temporada también ha estado a la altura. Aunque los casos sean algo facilones, son entretenidos y siempre quieres saber cómo van a descubrir al asesino. Ha habido momentos graciosos, tiernos, surrealistas... Ha sido una temporada muy completa. Hemos seguido disfrutando de esa relación familiar tan especial entre Castle, Alexis y Martha, las partidas de poker, la adaptación en película de los libros de Nikki Heat... En definitiva, ha sido una temporada muy buena con un final increíble que ha provocado que tenga muchas ganas de que empiece la cuarta.

martes, 17 de mayo de 2011

¿Quién dijo que los barrios residenciales eran aburridos?


(OjO Si no sabes quién ha muerto en la season finale de Mujeres Desesperadas, 
no sigas leyendo.
- Spoilers hasta el 7x23 de Desperate Housewifes)
 
La séptima temporada de Mujeres Desesperadas ha sido mi reconciliación de la serie. Tras el aburrimiento de la quinta y posterior abandono, en verano me puse las pilas porque la llegada de una nueva vecina me llenó de ilusión y así llegué a ver la última temporada. Realmente no sé si ha sido la nueva vecina, encarnada por una fantástica Vanessa Williams, o si la vuelta al misterio que nos encandiló por primera vez, pero esta temporada, las mujeres han estado fantásticas, aunque si es cierto que en la segunda parte bajarón el listón un poco.


Como decía el misterio de esta temporada se ha centrado en la vuelta de Paul Young y todo lo que ello podía conllevar. Sin embargo, el Paul que conocíamos ha vuelto cambiado o, mejor dicho, ha ido cambiando a lo largo de los episodios, en mi opinión, por su enamoramiento de Beth, la hija de Felicia, algo que todo el mundo podía llegar a intuir. Si durante los primeros capítulos nos deleitó con su arrogancia, tras el suicidio de Beth –uno de los mejores finales de personajes- se derrumbó hasta tal punto de dar pena a su archienemiga, Susan. Si bien, el final de esta historia fue un poco a trompicones. La salida de la cárcel de Felicia y su posterior traslado a Wisteria Lane volvía a repetir el mismo patrón de venganza, algo que por otro lado me empieza a cansar. La ¿muerte? de Felicia resultó bastante previsible ya que es un recurso fácil para cerrar la historia. La consecuencia vendrá de la mano de Paul que tendremos que ver si realmente ha cambiado y su confesión no tiene segundos plantes.

Si la trama de Paul ha ido de más a menos, el mismo camino ha recorrido la de Susan. Comenzó con el hilarante trabajo erótico, para luego tener una trama melancólica con lo de su riñón, y finalmente desvanecerse con la trama de Paul. Si la primera me pareció genial, no así la historia de su riñón que terminó por hastiarme. Todos sabíamos que al final se recuperaría, pero no igual con el puntazo del suicidio de Beth y la donación de su órgano. Lo único bueno: la vuelta a su casa (creo).

La que ha mantenido tramas muy interesantes a lo largo de toda la temporada ha sido Gaby. Comenzó la temporada descubriendo que Juanita no era su hija, conociendo posteriormente a su hija y la consiguiente crisis con Juanita. Ello conllevo unos episodios preocupantes en las que Gaby se le metió que una muñeca era su hija. Tras arreglar toda esta historia, Gaby pasó una temporada tranquila hasta que una noche Carlos descrubre la verdad de la muerte de su madre y le prohíbe ver a Bree. Sin embargo, las dos amigas optarán por mantener una relación clandestina, algo que fue realmente divertido. No obstante, Carlos finalmente consigue que Bree y Gaby dejen de verse, pero hay llega el giro del final. Vuelve el padrastro de Gaby y en un momento en la que ella se siente atacada, Carlos lo mata. Las cuatro amigas lo descubren y con Bree a la cabeza, deciden ocultar el cadáver logrando así una reconciliación con Carlos.

Por otro lado, las vidas de Bree y Lynette han sido las menos interesantes. Por un lado, Bree ha girado alrededor de dos hombres. En primer lugar, el joven que le arregla la casa (Brian Austen Green) cuyo final estaba anunciado desde el principio. La diferencia de edad y el deseo de formar una familia pesaron más que el amor así que el descubrimiento de que Keith tuviese un hijo fue la gota que propició la ruptura. Tras él, un detective cuya llegada a Wisteria Lane es muy misteriosa, pero que tampoco ha dado mucho más jugo. Por otro lado, tenemos a Lynette, la más aburrida. Sin prácticamente nada que destacar salvo el final. Lo que era algo que se estaba pidiendo a gritos desde hace temporadas, en esta séptima ocurrió: la separación de Tom y Lynette. La única desesperada que se había mantenido casada toda la serie, experimenta su primera separación así que habrá que ver cómo se lo toma en la siguiente temporada.

¿Y esa nueva vecina? Si casi todo el mundo pensaba que Renee venía a revolucionar el barrio, yo la primera, estábamos equivocados. Ha venido para ser una más, integrarse en el grupo y ser el eslabón que lo mantiene unido ya que no ha tenido ninguna trama propia destacable. Lo cual me parece una auténtica pena que la hayan desaprovechado de esta manera. Espero que en la octava le otorguen alo más que ser la amiga leal que les dice las verdades a las mujeres y tenga una trama propia interesante.


La temporada en líneas generales ha estado muy bien, aunque quizás no llegue al nivel de las primeras, pero sin duda, ha mejorado las dos últimas. El final en sí yo también lo veo como dice danijt7 de agobio de series en un comentario en la entrada de Vaya Tele. Durante toda la serie, el vecino que se instalaba en Wisteria Lane era el que ocultaba el secreto; en la octava serán ellas quienes guarden el secreto de la muerte del padrastro y tendrá que ser el resto de vecinos o el detective quienes intenten descrubrirlo. Sería una buena trama para la última temporada.

lunes, 16 de mayo de 2011

Por un puñado de risas


(OjO. Abed y Troy han polinizado esta entrada con detalles 
así que ten cuidado que pican.
- Spoilers sobre la segunda temporada de Community).

El año pasado, Community sorprendió y divirtió a muchos telespectadores así que la segunda temporada era una prueba de fuego para ver si se consolidaba o por el contrario, bajaba el listón. Pero en vez de hablar de esto, la crítica que ha surgido es si es una serie para todos o si necesitas estar relacionado con sus múltiples referencias para que te rías. Para que una sitcom te guste, tienes que participar de su sentido del humor, sino de otra forma no terminarás enamorado por más que te la alaben. Esa es la clave para todas las comedias y no sólo de Community. Por poner otro ejemplo actual, Modern Family. La rival de Community estos dos últimos años no me gusta porque no se inscribe en el sentido de humor que me hace reír, más allá de mi fobia a la cámara moviéndose, ya que lo soporto en otras comedias como Parks & Recreation. Community no será para todo el mundo, pero ninguna serie lo es. Ahora bien, una vez que compartes su estilo de humor, puedes llegar a disfrutar hasta límites insospechados.

Una vez zanjado este punto, es hora de analizar la segunda temporada. Es cierto como han comentado otros que su esquema habitual del año pasado ha variado en parte. Si en la primera temporada, establecía un croquis fijo en cuanto a la hora de contar las tramas, sólo roto en pequeñas ocasiones, en la segunda lo ha llevado al extremo, ya que son unos cuantos capítulos en los que rompe esa tónica, como bien relaciona Alberto Nahum, en su estupendo análisis sobre Community. Esa inteligencia que desborda en esos capítulos es digno de admirar. Por esta razón, creo que la segunda temporada ha estado mejor, alcanzando cada vez listones más altos. Pero es difícil mantener un nivel de matrícula en todos los capítulos, así que es normal que flojee en alguno de ellos, cosa que también viene bien para no saturar. Claro que el problema nace cuando vuelve al redil y la gente lo entiende como un bajón. Es muy posible que en algunos capítulos sea realmente así, pero también lo es que estemos tan obsesionados con ese giro sobre el giro que no sepamos apreciar su esquema habitual. Por eso, creo que aunque haya habido capítulos “peores”, éstos también han estado a un nivel muy alto.

Quizás el punto en el que creo que ha bajado estrepitosamente es en los finales. Si en la primera temporada, los adoraba y soy capaz de enumerar varios; en cambio, casi no me acuerdo de ninguno de la segunda. No sé si porque han gastado ya todas las balas en los 20 minutos anteriores, pero el gag final queda bastante deslucido.

Entrando ya en las tramas, el curso pasado se dejó abierta la historia del triángulo amoroso entre Jeff, Britta y Annie, que fue resuelto nada más comenzar la segunda temporada, lo cual acalló muchos miedos y aunque ha habido algún reflejo, no han abusado de esta historia así que estoy satisfecha. En cuanto a trama continuada, ha sido sustituida por la del embarazo de Shirley que ha dado un juego bastante interesante, llegando a un parto bastante surrealista y cómica. Los personajes han ido consolidándose en líneas generales, sabiendo utilizar muy bien las características de ellos. Sin embargo, hay que destacar dos grupos. Por un lado, Annie, que ha ido evolucionando hasta convertirse en un personaje ideal. Sigue siendo la dulce, inocente y buena chica, pero poco a poco ha ido madurando y cogiendo seguridad hasta tal punto de contestar en alguna ocasión a Jeff. Por otro lado, situaríamos a Chang y Pierce. El primero de ellos ha pasado de ser un personaje muy divertido a ser un chiste en sí mismo, que se aleja bastante de ese humor verbal característico de la serie. Prácticamente todas las veces en las que interviene Chang es para reírse de él en situaciones físicas (cuando lo golpea alguien, se queda atrapado en una tubería o le molen a balazos de pintura). En el caso de Pierce, es cierto que nunca ha sido santo de mi devoción, pero sus pequeñas pinceladas estaban bien (especialmente sus referencias twiteras). Ahora es un personaje pesado que lleva como estandarte que no forma parte del grupo e, incluso, ha protagonizado en este sentido el cliffhanger final. ¿Volverá Pierce? ¿No? ¿En qué condiciones? Es la gran pega que le encuentro. No hacía falta buscar un interrogante, al igual que no hacía falta en la anterior etapa, para que aquellos que disfrutamos de la serie estemos ansiosos de que llegue septiembre, porque ya sólo con su humor es suficiente.

Community ha demostrado que está en muy buena forma, siendo una de las comedias más inteligentes de hoy en día. Ha tenido capítulos memorables en esta segunda temporada. Aunque hay cosillas que no me han gustado, lo cierto es que me lo he pasado en grande cada cita semanal así que hay estaré el próximo curso para tener un puñado de risas más.

domingo, 8 de mayo de 2011

El día en que morí de felicidad con Fringe


(OjO Si no sabes qué ha ocurrido con cada universo, 
no sigas leyendo porque puedes salir herido.
Spoilers de toda la tercera temporada de Fringe)

El año pasado en la segunda temporada, Fringe demostró que podía jugar con dos mundos en colisión y no salir dañado. Este año ha demostrado es que no hay límites en la ciencia ni en la imaginación. De lo primero, me creo todo ya que no soy científica así que no me cuestionó nada. En cuanto a la segunda, es increíble que no hayan puesto ya en un pedestal a los guionistas que consiguen capítulo a capítulo que la sorpresa sea aún mayor. Por otro lado, el trabajo que han hecho John Noble y Anna Torv han sido increíbles.

Al igual que ocurrió el año pasado, mucho tuvimos que sufrir con su renovación y más tras la decisión de su paso al viernes. Sin embargo, los productores eran muy optimistas y al final tan grata noticia se produjo. De momento seguiremos disfrutando de esta genial serie una temporada más, pero de momento repasemos cómo se ha desarrollado esta tercera.

El día en que… la calidad fue un hecho.
Esta tercera temporada tenía un reto muy difícil que era mantener o superar la calidad de la segunda temporada. Y lo ha conseguido. Esta tercera temporada nos ha deletaido con una maestría muy poco vista en la actualidad. La primera tanda de capítulos con el intercambio de Olivias fue extraordinariamente magnifica -quizás de lo mejor de toda la serie-; mientras que la segunda tanda quizás bajó un pelín el nivel, pero, aún así, también fue excelente. La diferencia entre una y otra es fundamentalmente el centro de atención. Mientras en la primera se profundiza más en los sentimientos de los personajes, en cómo los hechos cambian las percepciones y emociones, especialmente en Olivia; en la segunda se trata más de la acción, en cómo se desarrolla la forma de destruir uno de los universos. La primera explora más el ámbito psicológico armando una construcción de los personajes muy interesante y que sirve de base a la segunda que no busca tanto eso y por eso se pierde con cosas tan banales a priori como la vuelta de William Bell (aunque eso sirva para fascinarnos con las dotes interpretativas de Anna Torv) -nota: digo a priori porque tras leer una entrevista de los productores tengo alguna duda-. No obstante, en conjunto, esta tercera temporada ha estado plagada de momentos WTF, momentos tiernos y románticos, momentos asquerosos, momentos grandiosos... En definitiva, una delicia en todos los sentidos.

Por otro lado, han seguido prestando mucha atención a los pequeños detalles y no me refiero a los famosos Easter Eggs o glyph o pistas que van dejando en cada uno de los episodios, sino a todos esas pequeñas cosas que hacen tan increíble todo. Vestuario, decoración, música, openings... todo conforma su propio universo, un sublime universo. Además si el año pasado tuvimos un capítulo musical, en éste nos dejaron un capítulo magnífico en el que buena parte de la trama se materializó en dibujos animados. Muy original.


El día en que… los universos tuvieron su protagonismo.
Uno de los focos de esta temporada era la presencia de dos universos a la vez tan iguales y tan diferentes entre sí. La alternancia de episodios en uno y otro universo ha protagonizado la primera parte de la temporada, luego volvimos al nuestro, aunque nunca dejamos de lado over there, porque de una forma u otra siempre estaba presente. Pero como ya ocurrió en la segunda, en ésta, también han sabido muy bien mezclar los capítulos autoconclusivos (y sin bajar el nivel de los mismos) con la trama principal. Además, algunos los utilizaron precisamente para reforzar o profundizar en la trama principal. Pero lo más importante era la colisión de los dos universos que se resolvió, al menos en un principio, siempre que tomemos lo visto en 2026 y que la desaparición de Peter en 2011 no vaya a cambiar ese futuro (ni ese pasado y presente).  Finalmente uno de los universos tuvo que ser eliminado y como todos podíamos imaginar fue de over there el que acabó finalmente a manos de Peter. Tras meterse en la máquina que se construyó especialmente para él,  el universo rojo desaparece, aunque no sabemos muy bien cómo. Lo único que en nuestro universo Peter y Olivia se casan y Walter es encerrado otra vez. En el futuro, Walternate ha conseguido sobrevivir y venir a este universo de alguna manera para vengarse de Peter y matar a Olivia 15 años después.


El día en que... se produjo el mayor deconcierto
Todo el final, la cuestión del juicio final, ha provocado mucho desconcierto. Creo que nadie se lo podía esperar. Ha sido una forma de reinventarse ya que no podían seguir tirando de la colisión de universos. A muchos esto les ha enfurecido, a otros les ha dejado como estaban y a otros les ha encantado. Yo estoy en el último grupo. Creo que ha sido una elección muy inteligente de dar una respuesta, pero a la vez sin darla y dejando mucho abierto para la siguiente temporada. En muchas ocasiones a lo largo de los últimos capítulos se hablaba de una tercera posibilidad en la batalla de universos. Esa tercera posibilidad era la desaparición de Peter. Como él bien dice, esto no es una guerra que pueda ser ganada; nuestros dos mundos son inextricables (difícil de desenredar; muy intrincado y confuso - sí, lo he tenido que buscar); si se muere un lado, nos morimos todos; así que he creado agujeros en los dos universos y llevan aquí a esta sala; un puente para que podamos empezar a trabajar para arreglarlo. Ese puente es él. Él es la forma de engañar a las reglas del tiempo. Desde la segunda temporada (la primera siempre ha ido por su cuenta) ha sido el motor y era lógico que aquí también lo fuese. Y aquí entran todas las interpretaciones que queramos hacer que seguramente en la premiere de la cuarta caerán, pero no por eso, vamos a dejar de hacerlas, ¿no? 


El día en que… el amor triunfó.
Algo que sabíamos todos que más pronto o más tarde iba a acabar sucediendo era la relación de Peter y Olivia. En la primera no profundizaron mucho, aunque la química entre ellos era innegable. En la segunda, empezaron a tener sus coqueteos y fue el inicio de la relación; pero ha sido en esta tercera cuando se ha culminado. Esa relación continuo en esta temporada, aunque hubiese un intercambio de Olivias, porque Peter pensaba que era nuestra Olivia. Sin embargo, el descubrimiento y la vuelta de Olivia provocó una fuerte crisis. Se convirtió en una prueba de fuego antes de que se fuesen de vacaciones navideñas, en la que yo me preguntaba si Olivia era capaz de amar y ahora ya estamos en predisposición de contestar. Una vez superados los miedos y los rencores, el amor triunfó. Ella fue capaz de dejarlo todo atrás para apostar por su relación con Peter. Claro que ambos desconocen los sucesos del universo rojo: el embarazo y posterior alumbramiento de Olivianate.



El día en que… Walter se encumbró.
John Noble ha hecho un trabajo incomensurable en esta tercera temporada tanto en su papel del fantástico  Walter como en el del altivo Walternater. Al principio, Walter era un científico loco, pero después descubrimos un personaje mucho más interesante que buscaba el amor y perdón de su hijo y atormentado por todas las consecuencias que sus experimentos habían ocasionado. Mucho hemos aprendido de Walter, especialmente en el 3x15, en el que vimos que no todo es cara o cruz. Ahora nos cae genial, pero no siempre fue el dulce hombre que conocemos. Nunca he renegado que a pesar de que Walter es un personaje adorable, sus acciones desde un punto de vista ético y moral pueden ser muy enjuiciables e, incluso, algunos detestables. Por eso, creo que ha sido un acierto que Walter en 2026 fuese condenado por todo lo que hizo. Es una manera de responsabilizarse de todo. Por otro lado, ha conseguido muy bien que odiemos a Walternate. Altivo, arrogante, vanidoso. Un hombre que se mueve más por el odio y la venganza que por otra cosa.


El día en que... quedaron muchas respuestas que obtener.
El final de temporada ha dejado muchas pregunas que no han sido contestadas y otras que ha provocado. Algunas espero que se resuelvan en la siguiente temporada, pero sé que otras muchas no serán respondidas nunca y la verdad, tampoco me preocupa. Nunca he pretendido que Fringe fuese un todo cerrado y bien armado. Ahora bien, hay una que marcará la cuarta temporada y que es fundamental: Peter. Según los obsevadores: "Ellos no recuerdan a Peter..." "¿Como podrían? El nunca existió... Sirvió a su propósito". Pero nosotros sí, así que la cuestión es cómo conducirán esto. ¿Existen ahora esos dos universos o se han convertido en uno? ¿En un tercero? ¿Utilizarán la teoría de los hechos cambiados en el pasado condiciona (o no) el futuro? ¿Cuál era ese propósito? ¿Sin la existencia de Peter, sigue la colisión de los universos? ¿Y el tulipan blanco?