(OjO Si no sabes que ha pasado en el motel, no sigas leyendo.
SPOILERS THE VAMPIRE DIARIES 3.19)
Las pocas veces que he hablado de la tercera temporada de The Vampire Diaries ha sido principalmente para expresar mi descontento hacia ella. Sí, me sigue gustando, pero siempre hay un pero. Quizás es porque el arco argumental de la misma cuya concepción en origen era muy interesante, tiene una ejecución que ha dado bandazos a lo largo de estos 19 capítulos. No obstante, a pesar de todo su vuelta tras el enésimo descanso me ha gustado especialmente. He vuelto a sentir que en un capítulo pasaban mil cosas, que no tenía desperdicio ninguna línea de guión y que por fin se metían de lleno en el corazón de las tramas.


El segundo personaje que ha vuelto ha sido Jerlinda, que debo confesar que hasta lo he visto guapo, aunque no le echaba de menos. Yo pensaba que le habían borrado la mente por completo, pero resulta que de algo sí que se acuerda y por ello me he quedado algo estupefacta al ver la naturalidad con la que él presencia toda la escena con Khol. Asimismo sigue teniendo sus poderes y consigue contactar con Rose, la cual también me he alegrado de ver. Veremos si su vuelta va a tener algo de enjundia y ya no es el bobalicón de las anteriores temporadas.
Pero no han sido los únicos. Esther, la madre de los originales, ha regresado y sin saber cómo, se ha hecho con el control de Rebecca para alzancar su objetivo que es ver el final de los vampiros que considera su mayor error. ¿Conseguirán salvarse?
Quedan tres capítulos para saberlo, que si siguen el ritmo de este último será fantástico. Desde hace mucho que mi corazón no estaba en un puño al ver un capítulo de los vampiros. Por ello, tengo la esperanza de que todo siga por este camino y tenga un final en condiciones apuntando maneras para esa hipotética cuarta temporada.