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lunes, 16 de septiembre de 2013

Keep Calm, I'm back!

Hace ya casi cuatro meses que no aparecía por el blog y la verdad es que el descanso ha venido de maravilla. Como muchos sabréis, por fin aprobé la oposición, una de las alegrías más grandes de mi vida. Pero también conllevó que durante las semanas posteriores tuviese que tomar reposo absoluto ya que después de tanto estrés, el cuerpo me lo pedía, por lo que fue el motivo de mi desaparición bloguera. Luego una cosa llevo a la otra, la vagancia de no hacer nada hizo que lo que iban a ser sólo unas semanas se convirtiesen en esos casi cuatro meses de desaparición. Es más ni siquiera me pasé a celebrar los cuatro añitos de vida de Enganchada a las series. Y ahora aquí estoy. Durante los últimos días, me estaba planteando seriamente qué hacer con el blog y los argumentos tanto a favor como en contra de seguir se agolpaban en mi cabeza. Pero el factor que ha hecho inclinar la balanza hacia la afirmación de seguir ha sido que he ganado un libro, en concreto Cócteles fuera de serie que organizó @Torpedama en su nuevo blog, Disculpen mi torpeza (totalmente recomendable, por cierto) y una de las condiciones es escribir una reseña de él en el blog así que aunque sólo fuese por eso, tenía que volver una vez más. Pero pensándolo durante todo el día, me he dicho que por qué no continuar con una de las aficiones que tanto placer me había dado los últimos años. Sin presiones, sin prisas. Escribir de lo que quiera (obvio que relacionado con las series) y cuando quiera. Así que aquí estoy de nuevo, con ganas renovadas de tener la nueva temporada y ver las nuevas temporadas y series. 

Pero antes de eso, contaros que en verano he visto unas cuantas series, aunque no tantas como en un principio me había propuesto teniendo en cuenta todo el tiempo libre que en un principio iba a tener; pero el cambio de vida, tomar posesión de mi puesto, cambiarme de ciudad y aprovechar para salir y quedar con gente han hecho que haya visto muy poquitas. Quizás la protagonista del verano ha sido Doctor Who. Era una de las grandes series que tenía pendientes de hincarles el diente y su visionado ha sido muy satisfactorio. Sólo he visto las cuatro primeras temporadas (voy por el principio de la quinta) y me está gustando mucho. Quizás no tengo el enganche tan fuerte como otros, pero estoy disfrutando mucho, aunque también pienso que es una serie que ganará con los revisionados. De las series veteranas, he seguido con Pretty Little Liars, más por inercia que por disfrute puro, ya que no he tenido la voluntad suficiente para abandonarlas; Rookie Blue, que ha tenido muy buena temporada; Switched at Birth, una de mis series favoritas y que más infravaloradas están y que sigue tan bien como anteriormente. De las nuevas, la que más me ha gustado ha sido The Fosters, que tiene un estilo muy similar a la anterior en cuanto a drama familiar y cuyos diez primeros capítulos me han sabido a poco. Si The Fosters es parecida a SaB, Twisted lo es a PLL, pero mucho mejor. Como dice Critico en serie, la amistad entre los chicos está mucho mejor formada que en las zorrupias. Otra de las grandes revelaciones ha sido Orange is the new black, que aunque para mí no es tan perfecta como muchos dicen, sí es una serie muy recomendable y cuyo final provoca que quieras saber más de la cárcel, aunque ojalá den más protagonismo a muchas de las reclusas que son más interesantes que la protagonista principal y sus acólitos. Le dí oportunidad a Graceland y Camp, pero ahí las tengo a mitad y me debato si seguir o no, ya que ambas me gustaban, pero viendo todo lo que quiero ver, no sé si me dará tiempo antes de que empiece lo gordo de la temporada, al igual que Suits que la fui dejando para maratonearla y ahí la tengo sin tocar. Finalmente, aunque no es una serie, he visto la última temporada de Masterchef US (aunque me faltan los dos últimos así que no me pronuncio sobre el final, pero Go Luca!) y  de esas maneras estoy viendo estos días también la primera en Cosmopolitan.

Y hasta aquí. Como veis no he aprovechado el verano para ver mucho, sino para descansar y disfrutar del aire libre ya que los últimos meses casi ni pisaba la calle por culpa de la oposición. Ahora toca nueva temporada, vida y por ello nuevo cambio de blog que me apetecía darle un aire distinto. Como os he dicho, he vuelto, pero no sé con qué intensidad, pero lo importante es que aquí estoy, ¿no? Nos leemos en nada. 
¡Feliz temporada 2013/2014!

martes, 29 de junio de 2010

Alto, policía!!

Durante una época de mi infancia, quise ser policía, bueno, más bien detective: resolver asesinatos, atrapar villanos. Pero cuando creces te das cuenta que lo que ves en las películas o en las series se aleja bastante de la realidad. Aún así, el género policial es uno de mis favoritos así que no dudo ni un instante en hincarle el diente a estas series. Este verano han llegado dos nuevas series, que pasamos a comentar.

Memphis Beat es la historia de Dwight Hendricks, un tipo que cumple a rajatabla las características de policía de serie de televisión tradicional: su padre policía murió en acto de servicio, no tiene suerte en el amor (tuvo un matrimonio fugaz con la que es ahora su amiga), está completamente envuelto en su trabajo y hará lo que sea necesario para resolver un caso y tiene algo de estrambótico. Si por ejemplo, en Life, el protagonista le gustaba la filosofía zen, aquí es Elvis Presysler. De día, policia, de noche, canta en los bares, pero nunca imitando a Elvis, sino rindiéndole un homenaje. 
 


Es el tipo de serie que ya hemos visto, tanto por el diseño del protagonista como por la forma de resolver los casos; si bien, parece que se centra algo más en las víctimas vivas que en el muerto, aunque habrá que ver cómo se desarrolla en los siguientes capítulos. Jason Lee,  al que recuerdo gratamente de Me llamo Earl, aquí  resulta bastante forzado en ocasiones logrando que el personaje que ama a su trabajo sea  muy  artificial (aunque confieso que los primeros minutos no podía dejar de mirar su nariz, porque mira que es fea.... ). Sólo resulta interesante cuando interactúa con los secundarios, especialmente con DJ Qualls, que hace del oficial que idolatra a su jefe, pero también con Alfre Woodward que interpreta a su jefa con la que choca constantemetne, y al irreconocible Abraham Benrubi, un sargento que le pondrá las cosas también díficiles.  Quizás sus mejores momentos es cuando está encima de un escenario, aunque él ya ha reconocido que no canta. Lo que destaco de la serie es sobre todo su gran banda sonora,. Aunque al igual que pasa con Treme, si no eres fan de este género de música, quizás pueda llegar a cansar ya que quizás en el piloto llegan a abusar de este recurso. Por otro lado, sabe sacarle partido al ambiente de Memphis, aunque también hay momentos en que el escenario del sur se vuelve bastante caricaturesco.

El piloto resulta entretenido, pero se nota que la serie debe encontrar su  estilo propio porque aunque tiene múltiples gallos, apunta maneras. Podrá ser solista si consigue dar algo atractivo diferente a la música que nos termine de enganchar o podrá ser una corista más que se quedó a las puertas del triunfo. 
La segunda serie de policías que ha llegado este verano es Rookie Blues. Esta serie sigue la vida de cinco jóvenes y ambiciosos policías, recién salidos de la Academia. Desde el primer día de trabajo, se meten de lleno en el mundo policial de una gran ciudad en el que un error se puede pagar caro. Todos tendrán que lidiar esto con sus correspodientes problemas personales, lo cual no será fácil.

Al igual que la anterior, no es una serie original - incluso se ha tildado como una Anatomía de Grey con uniforme: Chicos recién salidos con ganas de comerse el mundo, policías curtidos en mil batallas y mucha presencia de las relaciones interpersonales. Me ha resultado mucho más entretenida que la primera. Sin llegar a ser impresionante, la presentación de todos los personajes resulta bastante acertada, en especial, la que parece que va a ser alma de este unido grupo, una perfeccionista Andy McNally (que me sonaba y no sabía de qué hasta que caí que salió en Reaper) que tendrá que lidiar con su padre, un famoso policía que pasa ahora por una mala época, con sus inicios en la comisaría y con un posible triángulo amoroso que se deja intuir desde el primer momento. De los cinco, también me cayeron bien Traci y Chris, a diferencia de Gail y Dov (Gregory Smith - Everwood). A veces coges manía a alguien sin razones y esto me ocurre con estos dos personajes, que casualmente son los que se quedan en la comisaría. También me resultaron muy interesantes los veteranos, en especial los que acompañan a Andy y a Traci que pondrán en duros aprietos a los protagonistas demostrándoles que lo que se aprende en la academia nada tiene que vier con la realidad.

El primer episodio entra fácilmente y es entretenida. Es una serie sin muchas aspiraciones y con esa perspectiva, resulta ideal para el verano. Además no sólo van a ser casos policiales, sino que se van a desarrollar las relaciones personales, lo que puede ser un elemento de enganche bastante interesante.