jueves, 20 de diciembre de 2012

Si mañana llegase el fin del mundo...


Mañana, según dicen los Mayas, acaba el mundo o según como han interpretado otros, se cerrará una era y comenzará otra no siendo tan catastrofista en consecuencia (¿o igual sí?. De cualquier forma y sea una cosa u otra, es divertido jugar con esa posibilidad así que basándome en un post de Y tú que miras (@verleh), a su vez en otro de Vayatele, he decidido recuperar este meme y ampliarlo un poco, poniendo las cinco cosas que echaré de menos y las que no así que sin más, he ahí mis listas:

COSAS QUE ECHARÉ DE MENOS

  1. El sentarme o tumbarme después de un día agotador y ponerme a ver mi serie favorita durante ese época o cualquier otra que me sirva para distraerme y olvidar lo acontecido durante el día.
  2. Las conversaciones entre Brody y Carrie, las miradas de Victoria, las ocurrencias de Walter, los tejemanejes de Nucky, la sonrisa de Damon, el humo morado, las frases de Ron, el torso de Oliver, los trajes de Mike, la vestimenta de Aria y sus compis, los chistes de Castle, la risa de Diane, las peripecias de Sherlock y Watson, la vida en Downton Abbey, las fiestas en Bluebell, las shondadas, las repeticiones de Brick, Starling & Cooper, Arya y Aguja, Quickfire challenge, a Hope...
  3. El festival de series o cualquier excusa tonta para reunirme con gente tan encantadora y hablar y hablar y hablar de series sin parar junto a unas cervezas, cócteles...
  4. El ampliar mi colección de series y merchandasing, aunque sea poco a poco, me gusta ver las estanterías llenas de cosillas frikis.
  5. Los macizorros o chulazos o ¡ay, omá que ricos! que alegran la vista y lo que no es la vista, que una no es de piedra. Además al ver el último post de @torpedama me ha recordado que debería actualizar la lista que hice hace siglos ya que muchos los daría de baja y otros los incluiría de lleno (¡¡¡Ay, mi Oliver Queen!!! ¡¡¡Ay, mi Damon!!!)

COSAS QUE NO ECHARÉ DE MENOS

  1. Los enfados post nominaciones y post entregas de premios. Aunque hay muchos que comparto (me parece una crueldad intolerable que John Noble no gane más premios por ejemplo), no llego al extremo de enfadarme y clamar al cielo por según que resultados. Hace mucho tiempo que aprendí que mi opinión es mía y la de los críticos suya y que rara vez coinciden. Aunque sí admito que para una tertulia con cervezas, estas conversaciones pueden ser muy divertidas.
  2. Relacionado con lo anterior, las listas de lo mejor del mundo mundial soberbias, tan típicas de estas fechas. Todos hemos jugado alguna vez a hacer listas y eso no es tanto lo que me molesta, sino la posición de algunos que convierten su opinión en dogma y si no la compartes, eres más tonto que abundio. La altivez de algunos es algo que me exaspera, especialmente en algo tan opinable como las series.
  3. Los raros parones que hacen algunas series. Entiendo que partan las temporadas en dos, eso tiene un pase, pero que haya dos semanas sí, una no, tres sí, cuatro no me pone de los nervios, además de no saber exactamente cuando se emite y cuando se va de parón. ¡Qué se organicen desde el principio, leñe!
  4. El estrés de ver tantas series y por culpa de mil circunstancias, ir acumulando capítulos; ello unido a que la lista negra cada vez es más larga. En definitiva, tener la sensación de que necesitas días de 72 horas o más para ver todo lo que quieres.
  5. A la pesada de Jessica Brody, a la tonta de Ashley Davenport, al marido de Kalinda, al estúpido de Stefan, a la inaguantable Meredith, al sosainas de Jeremy, la madre del paraguas amarillo, la inconsistencia de Serena...