jueves, 23 de mayo de 2013

Obteniendo una nueva vida

(OjO si no sabes quién ha tomado la cura, no sigas leyendo.
SPOILERS DE LA CUARTA TEMPORADA DE THE VAMPIRE DIARIES)


Si ha habido una serie que esta temporada veía con ganas, pero que a la vez poco a poco me iba defraudando (sí, ya sé que es algo raro, intentaré explicarme) ha sido The Vampire Diaries. Sus tres primeras temporadas me parecen bastante perfectas (siempre en una serie larga hay capítulos de relleno, pero eso no cuenta); sin embargo, esta temporada no me terminaba de entusiasmar tanto como ya expresé en su piloto, en el capítulo nueve y en el décimoquinto y creo que fundamentalmente no ha sido por falta de ideas, sino por su puesta en práctica y desarrollo/evolución.

En primer lugar, Elena. El hecho de que se convirtiese en vampiro al final de la tercera era el paso definitivo que tenía que dar (obvio que en algún momento iba a ocurrir); sin embargo, los primeros capítulos poco exploraron la dudas, la moral, la ética de este hecho. Elena había luchado durante tres temporadas para no convertirse y su conversión tenía que haberle afectado mucho más. Se quedaron en la superficie, tenía miedo y asco a comer sangre humana, sí, pero al menos para mí no fue suficiente, buscaba algo más profundo. De ahí que la búsqueda de la cura nunca me pareció creíble por su lado (si por el resto de personajes). Las consecuencias de todo lo que estaba padeciendo y especialmente la muerte de su hermano, llevaron a apagar la humanidad, hecho que fue mucho más interesante de ver que lo anterior. Verla tan mala, tan arrogante fue muy divertido. Pero tampoco podía durar mucho así que finalmente Elena volvió a tener sentimientos y uno de ellos muy fuerte: su odio hacia Katherine. Es Katherine quien se convierte en humana, en una jugada muy hábil por parte de Elena. Elena sigue siendo vampiro, ya lo tiene asumido así que habrá que plantearse cuál es su papel ahora.

En segundo lugar, Silas. Igual soy yo, que con la oposición no he estado muy centrada, pero tampoco he entendido muy bien el peligro que entrañaba ya que la trama ha sido bastante confusa. Si a eso le añadimos que de repente al final, nos sacan o vuelven otros malos de la manga, pues ya me contarás. Porque en los últimos capítulos, presenciamos la vuelta de muchos conocidos. Si fue una alegría por Lexi, Alaric e, incluso, por Jeremy, no quizás tanto por los hibridos, las brujas, los cazadores... ya que no vienen en paz precisamente. Bien, vienen a ayudar a Silas para que beba la cura, pero ¿era realmente necesario? Se suponía que eran una terrible amenaza que cayó en agua de borrajas, es decir, quedó en nada. Supongo que en parte para darnos la sorpresa final del capítulo ya que Stefan con el corazón roto decide pasar página y largarse de Mystic Falls llevándose a Silas con él y tirarlo al pantano. Pero si Bonnie está muerta, Silas ya no es de piedra así que descubrimos que Stefan es su doppelgänger. Ahora nos hacen creer después de cuatro temporadas que Silas es Stefan o algo así ya que aún lo estoy intentando procesar. En la quinta supongo que descubriremos más a cerca de esto, viendo a Silas haciéndose pasar por Stefan y saber quién se dará cuenta de todo el tringlado. Apostemos: ¿Damon, Elena, Bonnie?

Pero como en todo buen capítulo de The Vampire Diaries, en éste último han pasado más cosas y algunas de ellas agradables como la graduación. Es muy gracioso como en series con seres sobrenaturales se empeñan en seguir con su vida humana y en concreto con el instituto (aunque claro una se plantea cómo han conseguido aprobar si no han ido a clase nunca). Aquí Caroline, Bonnie, Matt, Elena y Stefan se gradúan. Choca la ilusión de Caroline con la tristeza de Bonnie, que sabe que ha muerto y puede ser uno de los últimos momentos con sus amigos. Pero la graduación no sólo traerá que tiren sus birretes al aire, sino que habrá consecuencias para los corazones. Por un lado, Caroline. Sabiendo que había salido adelante The Originals, la marcha de Klaus era más que evidente, pero al menos lo hace por la puerta grande, quedando como un señor: dándole la libertad a Tyler para que vuelva a Mystic Falls (y suponiendo que con Caroline). Yo espero que Caroline se marche a Nueva Orleans, ya que me gusta mucho esta pareja y deseo que no se rompa así. Por otro Matt que también tiene cierto protagonismo con Rebekah ya que por fin la vampira le declara sus sentimientos y aunque planean irse de viaje, no queda claro que pasará con ellos. Y finalmente Elena que se decide por Damon. ¡Ya era hora! Aunque eso implique romper el corazón de Stefan como ya hemos visto. Eso sí, la escena me ha parecido algo repetitiva y me hubiese gustado más emoción, porque aunque me cueste decirlo, me ha gustado más la de Bonnie y Jeremy, al menos en el plano sentimental.  La super bruja consigue finalmente resucitar Jeremy. Los que apostábamos a que este personaje volvía hemos ganado. No sabemos muy bien con qué conjuro, pero lo logra porque es su amor y le importa más eso que su vida. Tras un beso, Jeremy sabe que está muerta y que él sólo podrá verla, ya que Jerlinda ha vuelto (vamos, que vuelve a la vida y conserva sus poderes de ver a los muertos).

En conclusión, un final bastante bueno, con un gran ritmo y que ha tenido de todo, que choca con una temporada que in my opinion ha sido bastante floja. A pesar de eso, tengo ganas de ver la quinta (y  The Originals), Aunque me plantea bastante dudas, especialmente en lo de Silas/Stefan, Katherine humana y Bonnie muerta. Pero lo que está claro es que para todos ellos comenzará una nueva vida y no sólo por haberse graduado, sino porque han obtenido por las circunstancias una nueva vida. Elena tendrá que planificar su vida como vampira al lado de Damon, Caroline esperará la vuelta de Tyler, Jeremy y su vida humana, Klaus y Rebekah en New Orleans... Espero que planifiquen mejor toda la temporada y sepan cortarla a tiempo antes de destrozarla. Pero de eso ya hablaremos en septiembre.