miércoles, 7 de marzo de 2012

Construir una familia a base de mentiras


(OjO Si no sabes qué pinta una bolsa de golf, no sigas leyendo, 
salvo que la curiosidad te pueda, claro.
SPOILERS DEL 1.20 THE LYING GAME)
 
Por si alguien se pierde ^^
No había hablado de ella, salvo de su piloto y una pequeña aportación en el MEME de #inmyopinion para confesar que la evolución de esta serie había sido de las mejores. Porque efectivamente así es. The Lying Game empezó como una serie entretenidilla sin más con más defectos que otra cosa, pero la segunda parte de la 1ª temporada (recordemos que ABC hace ese juego de emisiones un tanto extraño) ha convertido lo que era un simple serie de “la veo cuando no tengo algo mejor” a ser un enganche en toda regla. Bien es cierto que en esa diversión parte de culpa la tiene el envío masivo de DM a mi querido “hermano Ferrero” @Untelespectador  para contarle todo lo que iba ocurriendo ya que él quería saber cómo continuaba la serie, pero la otra razón de esa diversión es que la serie en sí es muy sumamente entretenida, tiene todas las dosis de este tipo de series para que te enganches muchísimo.

Pero vayamos al meollo de la serie. Una de las razones para que se diese esa evolución tan grande fue precisamente no agotar el tema del misterio de la madre, pero a la vez ir dando las píldoras necesarias para que no nos olvidásemos de ella. En esa segunda parte, supieron introducir perfectamente una serie de intrigas que alimentaban ese misterio, pero que a la vez tenían sustancia propia: el asesinato del mandado y la presencia de Cordelia, digo Rebecca (lo siento, para mí siempre será Cordelia de Buffy).

No obstante, en honor a la verdad, es cierto que hubo algunos capítulos bastante aburridos e, incluso de relleno en líneas generales, pero prácticamente la mayoría terminaban con los últimos 5 minutos que te dejaban con la boca abierta y precisamente este esquema es el que ha llevado el final de temporada.  Fue en aumento poco a poco en intensidad para dejarnos con los dos grandes cliffhangers.

El primero de ellos es, sin duda, la gran sorpresa ya que al menos yo no la esperaba en parte. En parte sí, porque todos sabíamos que Rebecca, es de hecho la madre biológica de las hermanas, pero hay viene la campanada: ¡Sutton, la gemela malvada lo sabía y había un plan previo! ¡¿Cómo?! Muchas son las incógnitas que dejan esos 10 segundos de conversación: “Hola, mamá” – Sutton / “Todo va a la perfección, justo como planeamos" - Rebecca WTF! O_o

El segundo era algo que sí que se veía intuir. Arrestan a Alec por el asesinato del mandado; no obstante, no creo que Alec sea tan tonto para ocultar el arma en su casa, por lo que es inevitable pensar que Rebecca puede estar en el ajo y que lo de casarse con él para no tener que testificar por el privilegio del cónyuge es más una estrategia de distracción que otra cosa.

A todo esto, la sombra de Rebecca aún da para más ya que se descubre que tuvo un lío con Ted en el pasado, que incluso aún lo ama así que Kristin se siente engañada y dolida. Además sin saber que es la madre biológica de las gemelas, que si no el lío podría ser aún mayor. Y en este fregado, está en medio Sutton que empuja a su hermana a darle el feo medallón para que descubra todo. ¿Qué le pasa a esta chica? ¿Qué tiene en contra de Kristin?

Pero no sería una serie juvenil sino hubiese apartado amoroso, el cual está protagonizado principalmente por las gemelas, por el novio rebelde y el hermano omnicomprensivo. Está claro que la gemela malvada es una bitch de mucho cuidado y que no le tiembla el pulso al mentir a su hermana y su novio con lo ocurrido en el campo porque al final consigue que rompan ya que hace despertar en el rebelde sentimientos, sentimientos que por cierto no tiene otro momento para contárselos que cuando están a punto de hacer el amor él y y la monja. Ella, como es tan monja, es virgen, obvio así que el shock de haber estado a punto de entregarle su florecilla a un tío que está semienamorado de tu hermana es el peor error de tu vida, por lo que no duda en cortar con él y en empezar a ponerle ojillos a Thayer, el tío más ominocomprensivo y paciente que he visto en una serie de este tipo.

Al margen del final, esta temporada ha habido muchas más cosas, entre otras:
-    La amiga desaparecida (¿por qué Rebecca las quiere tan lejos a ella y a su madre?),
-    Las historias amorosas de la hermana cantante. Primero sale con un chico que le engaña cuya madre murió por culpa de Ted y luego se lía con el miembro del grupo a la velocidad del rayo. No obstante, debo confesar que las veces que ha salido cantando me han gustado mucho y que toca muy bien el violín.
-    Madds, esa chica panoli que en seguida acepta la existencia de las dos gemelas, y que se lía con un tío que ni fu ni fa, al menos de momento, que seguro que también miente y esconde algún secreto.

Como decía el título del post, esta gran familia se ha construido a base de mentiras, para alegría nuestra. Ha sido una segunda parte inmejorable (dentro de lo que estas series dan de sí, claro) que ha dejado muchas enigmas sin resolver así que espero que la renueven por una segunda parte y sigan en esa línea tan ascendente.

P.D. La primera foto la hice para un post que pensaba haber escrito hace unas semanas, que luego me sirvió para regalarselo a UnTelespectador por su cumpleaños para que no se liase ^^ y que he pensado que igual si alguien quería spoilearse el final así no se perdería tan fácilmente.

jueves, 23 de febrero de 2012

A la pista de baile: Glee 3.14


(OjO Si no sabes por qué hay tanta polémica con este capítulo, no sigas leyendo.
SPOILERS DEL 3.14 DE GLEE)
 
Glee y polémica han ido siempre unidos de la mano casi desde el comienzo de la serie. Sin embargo, hasta ahora creía que era más por puro capricho de algunos que por razones más o menos argumentadas. No obstante, respecto al último capítulo visto hasta ahora, puedo entender que haya polémica, aunque no lo comparta. Desde luego, este capítulo va a marcar un antes y un después tanto en la serie como en los seguidores. Yo de entrada estoy contenta que exploren otros campos y aunque la serie sea principalmente cómica, también tiene toques de realidad así que esto, por muy dramón que sea, forma parte de la historia. Pero no me adelanto más y veamos lo que ha pasado en este capítulo:

-         EL CLIFFHANGER FINAL
Rachel y Finn deciden no esperar más y celebrar la boda nada más acabar la competición, a la que quiere acudir al final Quinn, aunque no lo logrará porque tendrá un accidente ya que Rachel le está metiendo prisa para que llegue a tiempo. Se trata de un cliffhanger de libro: personaje conduciendo se despista por el teléfono y acaba otro coche impactando contra él. Histeria, enfado, sorpresa, indignación en las redes sociales. Yo la verdad es que algo me intuía ya que leyendo alguna sinopsis y algún tweet en los que se hablaba de dos momentos trágicos, y viendo que el suicidio ocurría en los primeros minutos, era previsible pensar en que algo gordo iba a ocurrir. ¿Y qué hay más gordo que un accidente? No obstante, pensé en Finn porque pronuncia “la vida es corta” y ya mi cabeza empezó a imaginar que tendría algún tipo de accidente y no llegaría a la boda. No iba muy desencaminada, pero me equivoqué en la persona. Para nada pensaba que sería Quinn, que la habían admitido en la universidad, había vuelto a las animadoras…SPOILERS!!! * Buscando fotos para este post, me he topado con unas imágenes de Artie y de Quinn ambos en sillas de ruedas, por lo que ya sabemos que muerta no está y que acabará con alguna lesión en la médula *

-         DAROFSKY
Siguiendo con el drama, se han atrevido a tocar el tema del suicidio, en el contexto del acoso escolar y la homofobia. Era ya algo que se rumoreaba cuando introdujeron precisamente el bullying a Kurt ya que recordemos que el motivo fue  precisamente por un caso real en el que un chico se suicidió en EEUU. Pero al final, no lo hicieron hasta ahora, en el que todos se enteran de la homosexualidad de Karofsky y éste desesperado decide quitarse la vida. Sin embargo, y para suerte de todos, no lo consigue. Pero acaba afectando a todo el grupo, especialmente a Sebastian que previamente había chantajeado a Rachel con una foto trucada de Finn y a Kurt, que lo había rechazado desde que se le declaró en San Valentín. Finalmente, todos acuerdan competir limpiamente y en los Regionales, los más sosos hasta la fecha, ganan New Directions, como cabía esperar. Por su parte, Kurt visita a Karofsky al hospital y le ofrece su amistad para superar ese momento.

-         LA BODA
Lejos de estos dramas, tenemos la boda entre Rachel y Finn, que sigo pensando que han desperdiciado una trama que podía haber sido mucho más desternillante tanto por la presencia de los padres como por todo lo que conlleva la boda. ¿Dónde están los preparativos? ¿Y la despedida? Al final todo ha ido deprisa, pero en capítulos anteriores ya podían haber hecho algo, ¿no?



-         SUE
Y la otra gran noticia es ¡el embarazo de la entrenadora! Enseguida lo ha conseguido. Ahora asistiremos seguramente a otra Sue distinta con las hormonas revolucionadas. En el fondo, este personaje es el que más ha evolucionado y es que no podíamos esperar que fuese la arpía del principio y era obvio que acabaría cogiendo tal cariño a los chicos que las jugarretas acabarían. Tengo ganas de verla embarazada.

Ha sido un capítulo que en líneas generales ha estado bien. Bien es cierto que los regionales lejos han estado de la espectacularidad de los primeros, cuestión que me parece fatal ya que creo que pueden lograr un equilibrio entre la competición y tramas alejadas de la misma sin caer que se conviertan en puro trámite, pero como decía, me entretuvo bastante. Ahora nos queda esperar casi dos meses hasta que vuelvan en la que seguro que los rumores sobre ese cliffhanger final sobrevuelan constantemente así que habrá que decidir si los leemos o no y si les hacemos caso, obvio. Lo que está claro es que han conseguido que todos estemos pendientes de su vuelta.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Aterrizaje forzoso

Ése es el que precisamente ha tenido Pan Am. Es inevitable hacer bromas, chascarrillos y demás sobre las series de las azafatas haciendo referencia al vuelo. Así ocurrió con el veredicto de su piloto, "El impulso de echar a volar" y también con su final de temporada y de series, porque aunque no ha sido comunicado oficialmente es obligatorio presagiar su cancelación. Ya cuando una de las propias actrices lo dio a entender en twitter decía mucho sobre el futuro de la serie. También que su audiencia fuese pauperrima inclina la balanza hacia la cancelación. Por tanto, hay que asumirlo.

Pero, volviendo a la temporada, el balance resulta poco beneficioso para la serie. Comenzando por el trato de NBC que ha sido totalmente perjudicial, tanto quizás por el horario (aunque en esto no soy ninguna experta), pero sobre todo por alterar el orden de los capítulos (el de Berlín y  el 13, que confieso que no lo he visto porque en el fondo ya sabía lo que pasaba y me daba algo de pereza) en una serie que no es procedimental es de entrada algo chocante. Al margen de ello y profundizando en la serie en sí, la indefinición en cuanto al estilo y tono es la peor baza que tiene. Intentar lograr el estilo de Mad Men a la hora de plasmar una realidad pasada, pero desde una perspectiva muy light y por tanto, alterando ciertos creencias de esa época tiene... En este sentido, las tramas pueden parecer forzadas, ya que quizás la trama del espionaje no pegaba mucho con el resto (aunque la historia final del contrabando tampoco), aunque a mí me gustaba ver una azafata ser una experta natural en pasar información.

A pesar de todos los defectos objetivos que le podamos sacar, también es inevitable haberles cogido cariño a las cuatro azafatas y a los dos pilotos que con su idas y venidas. Al menos a mí me han conquistado sus personajes y a diferencia de otras series, todos me caen bien. Aunque la preferencia por Colette es clara, especialmente cuando habla en francés, todos tienen sus cosillas para que constituyan un grupo atractivo y acabes deseando integrarte en él.

Centrándonos ahora en el final, éste fue apresurado, como se podía esperar, y estuvieron fuera de lugar algunos detalles. Cuando una serie acaba, es imposible cerrar absolutamente todas y cada una de las tramas de una forma tan definitiva que no te pique la curiosidad por saber qué ocurre después, pero si al menos de una forma que acabes satisfecha. Los finales de serie, a mi juicio, no deben plantear ciertos interrogantes más allá de los que puede provocar la vida misma. Como por ejemplo, si una pareja va a comer perdices y ser felices toda su vida. Pero no si alguien va a entrar en prisión o no. Estas cosas deben quedar zanjadas.

(El próximo párrafo va a estar lleno de spoilers así que si no tienes chaleco salvavidas, no lo leas)

Contenta estoy por los finales que se le dieron a Colette y a Dean, ya que era obvio que iban a acabar juntos, y el de Laura, también era obvio que acabaría siendo espía. Pero el capítulo deja también suficientes interrogantes de enjundia como para que te quedes con cara de estupefacción preguntando, como hice yo, si iba a ver un bonus o algo así de "x tiempo después". Principalmente la cara de habas me apareció con la historia de Laura y su hermano perdido (¿no había otra forma de romper con el príncipe?) y conque sí Laura y Ted acaban juntos, pero esa felicidad se rompe con el embarazo de la "novia-exnovia". Por otro lado, la historia de Maggie y el piloto contrabandista tampoco me gustó. Siendo estricta con la personalidad del personaje, es algo lógico, pero no me termina de convencer. De todas maneras que el final fuese Nochevieja me pareció un guiño muy simpático: "Año nuevo, vida nueva", que serán las que tengan los actores en sus próximos proyectos, ¿no?
(Fin de spoilers)

A pesar de ser una serie corta y de los altibajos que ha tenido, he disfrutado con ella y por ello, en cierta manera, me da algo de penilla que acabe. Creo que potencial tenía para haber sido mejor, pero que las circunstancias no la han acompañado. No obstante, viendo lo visto como está la actualidad (vease Smash), está visto que cada vez nos vamos a tener que ir acostumbrando a no encariñarnos mucho con las series porque su vida va a ser bastante efimera. De todas formas, echaré de menos volar.


lunes, 20 de febrero de 2012

Cómo montar un musical

Excluyendo Glee, los musicales en las series no han tenido mucho éxito. Ni siquiera son muchas las series que se atreven a introducir capítulos musicales. Glee rompió esa tendencia y aunque a muchos les cueste, ha supuesto un gran avance. En este panorama, se da un paso más con Smash, a la que por fin le hinque el diente este fin de semana y es que aunque cueste creerlo porque soy una enamorada de los musicales, tenía ciertas reticencias a verla. Muchas de ellas venían por el entusiasmado recibimiento que recibió en la blogosfera el pre-air y es que el hype, en estos casos, es siempre perjudicial. Si bien el piloto no me pareció ninguna maravilla, aunque tampoco me desencantó, fue el segundo el que más me gustó, quizás porque ya estábamos metidos en harina.


Para quien no la conozca, Smash nos cuenta los entresijos del montaje de un musical de Broadway centrado en Marilyn Monroe. Así asistiremos a cómo se monta desde distintos puntos de vista a través de los compositores, el director, las actrices y la productora. Entremezclados con esa trama, estarán las vidas personales de cada uno de ellos: el proceso de adopción de la compositora, la vida sentimental de una de las actrices, el divorcio de la productora…

La historia en sí es poderosa. Nos pueden dar lo más glamouroso de esa vida teatral musical, pero a la vez lo más bochornoso de la misma. Sin embargo, no quiero que se centre tanto en Marilyn porque entre la serie, la película, la publicidad puedo llegar a cogerle manía a tanto tributo. También está el quid de que sepan darnos tramas personales interesantes y que no sólo sea el montaje del musical el centro de atención o, mejor dicho, que logren un equilibrio entre el montaje y las vidas personales, que sin duda, quedarán afectadas por la vorágine del musical.

Los personajes están bien logrados. Por un lado, están Debra Messing y Christian Borle que interpretan a los compositores Tom y Julia y que consiguen crear una dinámica perfecta de la pareja que lleva años trabajando juntos y que se complementan perfectamente. Por otro lado, tenemos al director y la productora. La productora es la mismisma Angelica Huston y no sé por qué esperaba un papel más de arpía (al menos en estos dos capítulos la he visto bastante dulce). El director es Jack Davenport, muy brillante y que se ve que va a lo que quiere. Sin embargo, en estos dos primeros capítulos quienes llevan la voz cantante son las dos aspirantes a lograr el papel principal en el musical: la novata Karen (Catherine McPhee) y la ambiciosa Ivy (Megan Hilty). Los dos capítulos establecen muy claramente la distinción entre “la mala” y “la buena” por lo que en twitter ya salió la discusión si eres de #teamrubia – Ivy o #teammorena – Karen. Yo no lo tenía muy claro tras el visionado, ya que ambas tienen cosas positivas y negativas, aunque si que me tiraba algo más la rubia. Por eso después de una conversación en twitter, me declaró de #teamrubia. La otra es tan sumamente inocente y pava que creo que con el paso de los episodios me caerá mucho peor.

No obstante, lo mejor de la serie es lo relativo a los propios números musicales.  Se nota que hay gente detrás curtida en Broadway y los números que hemos visto hasta ahora están muy bien logrados. Además que entremezclen los ensayos con la puesta en escena real resulta visualmente atractiva.

El potencial lo tiene. Ahora habrá que ver si saben entrelazar tramas interesantes y dotarles de matices interesantes a los personajes, ya que alguno adolece de ser bastante plano. Esto supongo que será la cuestión clave para que enganche aquellos que son reacios a los musicales y triunfe para todos.

viernes, 17 de febrero de 2012

A la pista de baile: Glee 3.12 y 3.13

(OjO si no sabes quién se ha quedado con el puesto de profesor de español y quién es el gorila, 
no sigas leyendo.
SPOILERS DE LOS CAP. 3.12 Y 3.13 DE GLEE)

15 días después y volvemos a la carga con otro resumen de lo acontecido en Glee. La semana que viene habrá otro y luego creo que habrá parón, pero no os preocupéis que si es así, tendréis mi visión particular de ese único capítulo. Volviendo a estos dos capítulos, el primero en el que participa Ricky Martin me encantó y me lo pasé bomba; sin embargo, el dedicado a San Valentín no fue tan grande como se esperaba y me pareció un poco de relleno. Pero no me enrollo más y aquí tenéis lo que más y menos me ha gusado de estos dos capítulos


- Ricky Martin (3.12). Reconozco que en mi época "teen" lo escuchaba mucho (aunque estaba muy lejos de cualquier enamoramiento, ¿eh?) y siempre me ha caído muy bien así que cuando leí que iba a participar me alegré mucho. Una vez en el capítulo, su personaje también me cayó muy bien. Lejos de la originalidad de Holy Holiday, este profesor de español es mucho más creíble. Además su versión spanglish del "I'm Sexy And I Know It", de LMFAO es chocante, pero divertida y por otro, lado destaca la representación de "La Isla Bonita" con Santana.
- Se intuye un duelo de altura y es que para recuperar a la Sue (3.12) que tanto nos gustaba era necesario una enemiga que estuviese a su nivel. Así Sue recibe una queja de que no está centrada en su equipo de animadores ya que quiere ser madre (WTF!) y el director la amenza con sustituirla por la entrenadora del equipo de natación sincronizada, ganadora de una medalla olímpica. Ella aprovecha el momento para enseñarles una coreografía llena de movimientos bruscos hip-hoperos. Espero que con el paso de los capítulos veamos más este enfrentamiento ya que al final se quedó en nada. Al final, descubrimos que fue Becky quien puso la queja, pero como Sue la quiere tanto no se enfada con ella. Me encanta esa relación materno-filial que tienen ellas dos. 
 - Sugar. Simplemente ella me saca muchas risas. Hacía falta un personaje así desde hacía tiempo y me alegro que de momento no la estén saturando, algo que pasó con Britanny y que al final ha teminado pasandole factura. el capítulo 3.13 es el que más protagonismo ha tenido con su disputa de amor entre el irlandés y Artie.


- A pesar de que como he dicho, me encantó Ricky Martin, la trama a la que iba acompañada no tanto (3.12). Will no es santo de mi devoción y todo lo que hace me aburre mucho. No obstante, ya era hora de que le diesen una cura de humildad ya que nadie se cree que sea un profesor de español.
- Joe, el Jesús adolescente. Hay personas- personajes que les coges ojeriza desde un primer momento y es muy difícil que acabes quitándoselo y además luego todo lo que haga nunca terminará de gustarte. Esto mismo es lo que me ha pasado con él. Ya me caía mal en Glee Project, pero aquí lo ha superado. No entiendo muy bien ese personaje tan religioso que prohíbe los besos entre lesbianas pero que de buenas a primeras cambia de opinión. ¡Ójala no salga más!
- Los padres de Rachel (3.12). No es por los actores ya que me cae bien, sino porque pensé que cuando conoceríamos a los padres de Rachel serían la monda y mucho más divertidos. Sin embargo, me parecieron bastante insulsos y que no consiguieron sacarle todo el partido a estos personajes. Toda la historia de la psicología invertida fue forzada.
- La historia de Sam y Mercedes (3.12). Sí, dije hace unas semanas que me encantaba la relación y que conste que me sigue encantando; pero que la dificulten tanto, que ahora ella necesite espacio porque ha engañado a su novio y se siente fatal, pero le declara su amor incondicional a Sam me parece un poco sacar todo del tiesto. ¡Quiero amor!
- Tampoco me ha gustado la vuelta de Karofsky (3.13). Cuando se rumoreó que habría un tercero en discordia, mi querida amiga @laytianhe ya apostó por ello y hubo un pequeño conato; sin embargo, a mí nunca me ha gustado la idea. En este capítulo vuelven a remotarla, pero espero que la entierren ya por fin, porque no quiero otra vez que se vuelva a la trama de la homosexualidad no aceptada. Pero leyendo la sinopsis de la semana que viene, todo intuye que tendremos más drama aún. Lo único que no llegué a entender es que Kurt no se enfadase con Blaine. Un chico te ha dado todos esos detalles románticos (y empalagosos) y tu novio nada y no hay repercusiones. Raro, raro, raro...

No os penséis que porque he puesto muchas cosas negativas, no me han gustado los capítulos. Como decía al principio, el capítulo del "profesor español" me gustó mucho, no tanto el de San Valentín. El próximo capítulo serán los Regionales y todo apunta a que será un capítulo que generará bastante polémica. Aquí estaremos para comentarla, obvio.


martes, 14 de febrero de 2012

Cari, ¿cómo ponemos al niño? ¿Serie?

Hoy es San Valentín y este año me voy a desmarcar del tradicional resumen de capítulos dedicados a esta romántica fecha como hice por ejemplo el año pasado porque principalmenteno no he visto todos (ahora mismo que recuerde el de The Middle - ¡grande Sue y los besos franceses! -  y el de Anatomía de Grey -uff, un poco sosainas -). En vez de eso, vamos a repasar el mejor fruto que tiene el amor: ¡los hijos! (buenooooo... eh... estoooooo... sí, vale ^^). Por todos es conocido la afición que tienen los actores por poner nombres raros a sus hijos, pero hay algunos que se llevan la palma.

El primero que seguro que se nos viene a la cabeza es el nombre la de hija de Gwyneth Paltrow (Glee) y Chris Martin, Apple. Es curioso utilizar el nombre de frutas para los hijos. ¿Habrá un “Banana”, “Pineapple” o “Watermelon” por ahí correteando? También es curioso poner el nombre de países como así lo han hecho Alec Baldwin (Rockefeller Plaza) y Kim Basinger cuya hija se llama Ireland. O islas. Precisamente Helen Hunt (Mad about you) se inspiró en una de Hawaii para llamar a su hija Makena Le.

Muy poético se nos puso Forest Whitaker (Criminal Minds: Suspect Behavior) con los nombres de sus tres hijos Ocean, Sonnet y Truth (Océano, Soneto y Verdad). 

Rachel Griffiths (Brothers & Sisters) no se queda atrás en cuanto a los nombres raros de sus tres hijos. Al primero lo llamó Banjo Patrick y a las niñas Adelaide Rose y Clementine Grace. Mientras Jonny Lee (Eli Stone) y Michele Hicks (The Shield), llamaron a su vástago Buster Timothy.

También hay que destacar Soleil Moon Frye (Punckey Brewster) que llamó a su hija Jagger Joseph Blue (¿habrá una legión de Green, Yellow...?) y Jaime Lynn Spears (Zooey 101) que llamó a la suya Maddie Briann. La primogénita de Josh Holloway (Lost) se llama Java y, aunque es la versión hebrea de Eva, es inevitable pensar en el lenguaje informático.

Pero vamos con los nombres sicodélicos que son los que más nos gustan, ¿verdad? Jason Lee (Me llamo Earl) y Beth Riesgraf (Leverage) pusieron a su hijo Pilot Inspector (que cada vez que lo leo pienso en Inspector Gadget... O_o). Rob Morrow (Numb3rs) al suyo Tu (yo, él, ella...) y Shannyn Sossamon (How to make it in America) a la suya Audio Science. Pero quien gana en esta "competición" es, sin duda, Penn Jillete (mago que ha participado en algunas series como Sabrina, Cosas de brujas)  quien nombró a sus hijos Moxie Crimefighter y Zelton Penn.

Para que luego digan que mi nombre es raro ^^ ¿Conocéis alguno más?

 

Bonus: aunque no tengan mucho que ver con las series, no me puedo resistir a terminar el post sin incluir el nombre de hijo de Jaime Oliver, el cocinero, que le puso Poppy Money, y el de la cantante Asleee Simpson, cuyo hijo se llama Bronx Mowgli.

viernes, 3 de febrero de 2012

A la pista de baile: Glee 3.10 y 3.11

(OjO Si no sabes quién se casa y quién no, no sigas leyendo.
SPOILERS DE GLEE 3.10 Y 3.11)

Sí, hace tres semanas volvió Glee y yo, inmersa en mis oposiciones, lo ví, pero no me dio tiempo a comentarlo, luego tuvimos una semana de descanso por el encuentro con Obama y esta semana hemos tenido un capítulo dedicado a uno de mis cantantes favoritos.  Seguimos con el habitual esquema de los últimos tiempos. ¿Qué es lo que me ha gustado y lo que no de estos dos capítulos?


-   La vuelta de Sam. Aunque nunca he sido muy fan de “boca grande”, su historia con Mercedes me gusta y me dio mucha pena que no la desarrollasen; sin embargo, en el 3.10, sabemos un poco más de ese amor de verano con la canción de Grease. Aunque Mercedes está con otro chico, no puede olvidar fácilmente al rubio así que en el siguiente capítulo acaban besándose. ¡Qué monos!
-         El enamoramiento de Becky (3.10). La adorable animadora pone sus ojitos en Artie; sin embargo y a pesar de que se lo pasan en grande juntos, acaba recibiendo calabazas. Me gustó como nos comunicaron los pensamientos de Becky a través de la voz en off, además de su discurso final sobre las personas con síndrome de Down me emocionó. Relacionado con esta historia, está Sue.
-        Muchas quejas he leído sobre el comportamiento de Sue en este capítulo: que si no es ya tan malvada, que si ha ablandado, que por qué ayuda a Becky, etc. Yo la defiendo. Al margen de que ya no es la irónica y arpía del principio, cada vez que ha habido una historia relacionada con personas con síndrome de Down, ha demostrado tener su corazoncito, desde la historia con su hermana hasta cuando Becky quiso entrar en las animadoras. Cuando Becky le pide consejo sentimental, se lo da como una madre ya que la adora y además yo creo que ve en ella a la hermana que recientemente ha fallecido así que no la puede tratar con desden. Para algo lógico que hay en la serie, no nos vamos a quejar, ¿no?
-        Sue y Beastie vestidas de damas de honor con los tocados de las primas de Guillermno de Inglaterra en su boda. ¡Genial!
-        La entrenadora de natación sincronizada. Es muy obvio que viene a suplir el vacío de Sue en cuanto a alguien mordaz y agresivo, lo cual me parece perfecto. El personaje de Sue ya está bastante quemado, además de que esa evolución positiva a mí me gusta, así que alguien tenía que suplir ese papel de “malvado de la función”.
-   El capítulo dedicado a Michael Jackson (3.11). Primero fue Madonna, después Lady GaGa, a continuación Britney Spears y ya era hora que le tocase el turno al Rey del Pop y le toca el turno al Rey del Pop. El homenaje estuvo muy bien, la elección de las canciones fue muy acertada (a excepción de Scream, que no me gusta especialmente). Mención especial para Santana y Sebastian con Smooth Criminal, que se ha convertido en una de mis favoritas.
-       A pesar de que luego comentaré que Blaine no me gustó en este capítulo, la trama que nace con él sí. Tras su incidente, la venganza revolotea, pero Kurt no sabe cómo defender a su amado, pero ahí está la gran Santana para hacer que confiese Sebastian y grabarlo. Sin embargo, Kurt reacciona y consigue convencer al resto de que no hay que denunciarlo, pero si hacer otra jugada así que invitan a los Warblers y con la magnífica canción de Black or White de Michael, todos se unen y finalmente descubren lo retorcido que es Sebastian dejandolo con el curo al aire delante de sus compañeros. ¿Significará esto que ya no saldrá? ¿Lo expulsarán?



-       La proposición de Finn a Rachel. También era obvio por donde iban a ir los tiros. Tras el chasco que sufre Finn al enterarse de que su padre no es un héroe de guerra, ve que lo único positivo que tiene es Rachel así que para amarrarla le pide que se case con ella. Rachel, con un poco más de cabeza, le dice que se lo tiene que pensar así que nos dejan con la incógnita en el aire hasta el siguiente capítulo, en el que Rachel tras pensárselo y ver cómo todos sus amigos encaminan su futuro (Kurt es admitido en New York y Quinn en Yale), acepta. Sin embargo, nos espera una sorpresa final porque Rachel es finalmente aceptada en la escuela de New York lo cual repercutirá seriamente en esa finalidad de matrimonio. 
-       La proposición de Will a Emma (3.10). No tanto por el número musical (¿quién no pensó que Artie se ahogaba?^^), sino por la proposición en sí. Will ha sido el personaje más cargante de toda la serie y cualquier trama suya me aburre soporíferamente, a pesar de que en ésta, la protagonista sea la dulce Emma. No obstante, su matrimonio era el paso lógico y ya lo esperaba desde hace tiempo.
-     Blaine, en general. Es un amor-odio lo que tengo con él, pero en este capítulo lo he llegado a odiar mucho. No se sabe si queriendo o sin querer le comenta a Sebastian que New Directions están pensando en cantar canciones de Michael así que no duda en copiarles la idea así que la lucha de coros se encrudece. ¿Pero este chico no se entera que Sebastian no es trigo limpio? La diferencia entre los coros se resuelve en un garaje y acaba con Blaine malherido en un ojo ya que le tiran un batido con sal gorda, aunque iba hacia Kurt realmente. También es mala suerte que le entre un grano, le dañe la cornea y lo tengan que operar.

Este inicio de la segunda parte me está gustando mucho. Como ya comenté hace unos cuantos capítulos a pesar de que empezó floja esta tercera temporada, me está gustando mucho. Lo mejor que aún nos queda mucho y más sabiendo que en la próxima viene Ricky Martin y ¡canción en español!