viernes, 11 de mayo de 2012

Un punto y aparte en la historia

(OjO Si no sabes porqué aparece Kate con el pelo mojado, no sigas leyendo.
SPOILERS DE LA 4 TEMPORADA DE CASTLE)


Con el final de la tercera temporada, todo hacía presagiar que nos encontrábamos ante una nueva etapa y, en parte, así ha sido. La cuarta temporada de Castle ha sido algo más oscura y seria que lo que estamos acostumbrados lo que hace que sea la mayor pega que se le puede poner a la serie sea ésa. Yo que veía  la serie porque era entretenida, divertida y con puntos frikis, me he sentido un tanto decepcionada por ese giro en el espíritu de la serie. Su punto fuerte es la diversión, esa gracia que tiene para ser sumamente entretenida. En cambio, ha querido rodear el dramatismo y volverse algo más seria, especialmente en la primera parte de la temporada.

Si durante los primeros capítulos, las dudas y conflictos internos de Kate dominaron todos los capítulos incluso eclipsando los casos (como áquel del francotirador), cuando se relajaron y volvió ese tono humorístico fue cuando realmente disfrute de la serie. Casos como el de la mariposa azul, el de los personajes de cuentos o el del ataque zombie demuestran que son en esos en donde mejor se mueven los personajes. No obstante, también es cierto que a pesar de todo, ese drama al no ser excisavemente intenso tampoco ha provocado un total rechazo. Quizás incluso ha venido bien para dar un empujón definitivo para la evolución de la serie y de los personajes.

Pero centrándonos en la pareja, nunca he sido muy fan de que los uniesen ya que esa tensión sexual no resuelta brillaba por su ausencia in my opinion. Era bastante forzada y sólo por el lado de Castle y en los momentos finales, podía ser creíble. Sin embargo, tal y como iban sucediendo los acontecimientos era más que obvio que eso iba a ocurrir y que debía, además, ocurrir ya porque ya lo estaban alargando demasiado. Casi sin previo aviso, vuelven a utilizar en el último capítulo la tan trajinada trama de la madre de Becktett para darles el empujón definitivo. Viéndolo ahora con un poco perspectiva, es cierto que era la mejor bomba para hacer saltar los sentimientos de los dos, después de que viéramos que tanto uno como otro se mostraban bastantes cabezones para dar el primer paso. Por otro lado, debo confesar que me gustó la escena final y que esa explosión de sentimientos fue totalmente convincente (quizás el montaje, quizás el look mojado, quizás la idea de que eso ocurriese...).

Si antes decíamos que el final de la tercera abría una nueva etapa, es indudable que este final supondrá también un punto y aparte en la historia. No sólo en cuanto a la posible relación de "Caskett" que seguro que traerá cola, sino también otros acontecimientos. El primero de ellos, la dimisión de Beckett de la policía que como podremos imaginar no será perpetua así que la curiosidad por saber cómo lo arreglarán es máxima. El segundo, la "marcha" de Alexis ya que salvo acontecimientos de última hora, su nuevo futuro en la universidad hará mella en Castle y, por consiguiente, en su relación. Todas estas historias serán resueltas en la ya confirmada quinta temporada que en palabras de su creador habrá "Nueva etapa, nuevos conflictos y nuevas escenas divertidas". Sólo espero que toda la trama de la madre de Beckett y de los asuntos turbios no eclipse lo esencial de esta divertida serie.




1 comentario:

Dry Martini dijo...

¿soy la única a la que no le interesa lo más mínimo quién mató a la madre de Becket? De verdad, que me aburre el tema y que se me olvida que existe.
La conversación en la puerta,sobre todo la parte de él, es TREMENDÍSIMA!